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APRENDIENDO ASERTIVIDAD. CAPÍTULO 4 (Cómo practicar la asertividad)

Acabamos nuestro especial sobre la asertividad con 12 recursos imprescindibles para aumentar tu asertividad y unos cuantos vídeos que nunca vienen nada mal para comprender como funciona este estilo tan importante de comunicación. La asertividad consiste en practicar mucho, siendo consciente de tus puntos débiles, trabajando tu enfoque, tus emociones, enfrentándote a situaciones, aprendiendo técnicas…pasito a pasito y si pones en práctica todo lo que hemos visto en estos cuatro capítulos podrás llegar muy lejos.

1. Conoce bien los estilos asertivos y los no asertivos

Repasa los dos primeros artículos de nuestro especial y ten muy presente los cuatro estilos que existen: El asertivo, el pasivo, el agresivo y el agresivo/pasivo. Muchas veces en situaciones diferentes llegamos a adoptar cualquiera de los 4, por eso es muy importante que tengas claro estos conceptos para luego sepas donde, cuando y como trabajarlos.Cuánto más claro como es el estilo asertivo más fácil te será evolucionar, aprender y practicar

2. Evalúate

Radioagrafía cuándo, cómo y con quien te cuesta ser asertivo. Esta parte es muy importante, porque de aquí puedes sacar petróleo. Normalmente muchas webs y libros nos hablan de técnicas asertivas pero se olvidan de personalizar este trabajo. Analiza dónde y con quién te ocurre más, reflexiona dónde te ves peor, analiza lo que piensas y lo que sientes y sé consciente si tienes un problema con alguien en concreto.
Vamos a ver a continuación qué elementos puedes analizar, recuerda que cuánto más concretes las situaciones mejor podrás trabajarlo en los siguientes recursos que veremos.

DONDE Y CON QUIEN TE PASA

– ¿Con quién te pasa más? (Con jefes, compañeros de trabajo, amigos, hombres, mujeres, con personas que consideres de un estatus mayor, profes, padres, pareja, amigo, con alguien que te guste, alguna persona en concreto, etc.)

– ¿Dónde te pasa más? (En mi trabajo, en situaciones sociales, en casa de mis padres, en una cita,con mis amigos… )

– ¿Cuándo te pasa? (Cuando quiero decirle lo que necesito a mi pareja, cuando mi jefe me critica en el trabajo, cuando alguien me pide un favor, cuando mi padre me dice que no soy un buen estudiante, cuando no me gusta el trato recibido en un restaurante, ligando…)

QUE PIENSAS

– ¿Que piensas justo antes de la situación? (Se va a reír de mí y va a ser horrible, seguro que se va a enfadar un montón, voy a sentirme muy incómodo, se va a acabar el buen rollo entre nosotros para siempre, le voy a hacer daño, no me va salir bien, me va a humillar, mejor se lo digo mañana…)

– ¿Qué piensas durante la situación? (Estoy perdiendo el control, me está mirando mal, así de nervioso no voy a ningún lado, esto va a acabar fatal, cómo vea que estoy inseguro me va a machacar, estoy pareciendo un estúpido…)

-¿Qué piensas después de la situación temida? (He sido una mala persona, me siento humillado, no he dado la talla, no valgo para nada, seguro que piensa que soy un idiota, ya he fracasado otra vez…)

– ¿Cual es tu miedo más grande? (A equivocarme, a que no me quieran, a ser mala persona, a lo que piensan los demás, a sentirme incómodo, a quedar mal, al conflicto, a hacer el ridículo, a parecer tonto, etc.)

QUÉ SIENTES

-¿De 0 a 100, que emociones negativas sientes antes de cada situación? (80 preocupación, 70 miedo, 30 enfado, 90 inseguridad…)

-¿De 0 a 100, que emociones negativas sientes durante cada situación? (95 Ansiedad, 80 angustia, 50 miedo, 40 enfado, 85 inseguridad…)

-¿De 0 a 100, que emociones negativas sientes después de cada situación? (90 frustración, 70 culpa, 50 miedo, 40 enfado,80 inseguridad…)

– Si te pones nervioso, ¿qué síntomas experimentas durante la situación? (taquicardia, sudoración, pérdida de visión momentánea, mareos, tartamudeo… )¿Y en cuánto te influyen a la hora de actuar? (Me bloquean, acabo evitando el conflicto, me callo, huyo…)

– Si te enfadas, ¿qué síntomas experimentas durante la situación? (ataque verbal, gritos, agresividad, obcecación,insultos… )¿Y en cuánto te influyen a la hora de actuar? (Me hacen decir cosas que no quiero, luego me siento culpable, consigo las cosas pero de manera destructiva,la otra persona se siente mal…)

CÓMO ACTÚAS

– ¿Cómo evitas la situación temida? (La pospongo, me digo que nunca es un buen momento, dejo de frecuentar los sitios donde se encuentra esa persona, me digo que no soy capaz, me autoengaño, me justifico, echo la culpa a otros, me echo la culpa a mi mismo…)

– ¿Cómo te comportas en las situaciones temidas? (Hablo demasiado, me aturullo, me quedo callado, contesto agresivamente, huyo de la situación, me vuelvo sarcástico, me «pego» a alguien, no digo nada, cambio de tema, me pongo borde, me vuelvo alguien agresivo…?

– ¿Qué habilidades sociales tienes? Es decir,si te comparas con otra situación que estás más tranquilo o que no te preocupa tanto…¿tienes las mismas habilidades que en las situaciones temidas? ¿cuál es la diferencia? (Tengo mucho menos habilidades, mi problema es en general, pierdo labia, hablo más inseguro…)

– ¿Cómo es tu comunicación no verbal en la situación temida? (No miro a los ojos, no doy la mano, me alejo, uso un tono inseguro, hablo alto, hablo bajo, me muevo demasiado, me encorvo…)
– ¿Cómo es tu comunicación verbal en la situación temida?(Me justifico, pido perdón todo el rato, repito lo mismo, uso coletillas de manera exagerada, insulto, no concreto lo que quiero, digo lo que no quería decir, le doy la razón en todo…)

 

Imagínate que después de este análisis te das cuenta de que la falta de asertividad te ocurre mucho con tu jefe, sobre todo cuando te pide que te quedes a trabajar los fines de semana. En ese momento te aumenta mucho la ansiedad y te quedas bloqueado, mirando al suelo y callado porque tienes miedo a decirle que no y que se enfade contigo (algo que no te pasa con nadie más). Piensas que si le dices que NO se va a enfadar tanto que se va a despedir. Luego, nunca encuentras el momento ni te atreves a decirle que no te gusta como te habla y lo pospones continuamente.

 

3. Filtra tus pensamientos

Una vez que hayas hecho el análisis anterior toca trabajar el DONDE TE PASA, COMO PIENSAS, COMO SIENTES y el COMO ACTÚAS.
Para empezar es fundamental reestructurar tu manera de pensar y reenfocar la situación temida. Aquí te dejo un post con toda la información sobre como filtrar tus pensamientos, una vez que lo leas puedes ver el siguiente ejemplo con los pasos de filtro de pensamiento:

  1. Haz una foto a la situación en donde te ocurre y describe cual es la situación objetiva que te está creando esas emociones. (Ej. Mi jefe me ha dicho que me tengo que quedar el finde a trabajar y justo tengo un viaje)
  2. Ahora hazle una foto a las emociones negativas estás teniendo y califícalas de 0 a 100 (Ej. Ansiedad 70,Culpa 80 y Miedo 55)
  3. Última foto, escribe todo aquello que estés pensando sobre lo que te dijo tu jefe, como una especie de fotografía de tus pensamientos. (Ej. “No me atrevo a decirle que no a mi jefe seguro que se va a enfadar un montón, me despedirá y no encontraré nunca más trabajo. Soy lo peor, no ha hago nada bien. ”)
  4. Ahora utiliza los filtros de pensamientos (objetividad, utilidad del pensamiento, intensidad de emoción, forma de hablarte) y replantéate si esos pensamientos son adaptativos, te están ayudando, son efectivos…si quieres puedes volver a escribirlos de nuevo tras este filtro.
    (Ej. “Considero que soy un trabajador aplicado y responsable que no necesito demostrar nada a nadie. Además el finde no tengo que venir a trabajar y si le digo siempre que si le estaré mandando una señal errónea de que estoy disponible 24 horas al día. Mi trabajo no lo es todo en mi vida y tengo que cuidar otras áreas claves en mi vida como este viaje. Si se enfada tanto cómo para despedirme es que no merece la pena seguir en una empresa de este tipo. Hablaré con él y le comentaré con calma la situación, le diré que o puedo venir este finde y las opciones que le propongo. Puede que me ponga nervioso pero seguro que lo consigo, merece la pena.»)
  5. Una vez trabajado tus pensamientos, vuelve a calificar tus emociones. (Ej. Ansiedad 20 y Miedo 10)

4. Acepta las emociones negativas que te pueda generar una situación social e intenta aprender recursos para relajarte.

Para practicar la asertividad no hace falta estar 100% tranquilo, seguro y sereno. Lo normal es que te encuentres nervioso, miedoso o inseguro cada vez que tengas que afrontar una situación incómoda para ti. Por eso es fundamental que aceptes y comprendas cómo te encuentres. No intentes luchar contra ello, ya se irá. Por ejemplo, si estás en un grupo de gente nueva y cada vez que piensas que tienes que decir algo te aumenta la ansiedad, lo mejor que puedes hacer es entender ese estrés que te entra, comprenderte y saber que aunque es incómodo y te sientas agitado puedes decir las cosas. Respira, comprende tus emociones y ten muy presente que ya se irá yendo cuanto más confianza vayas ganando.

O siguiendo el ejemplo de tu jefe, cuándo le digas que no te vas a quedar el finde semana es muy importante que te comprendas y entiendas que te vas a poner nervioso, es muy comprensible. Recuerda que es una sensación que puede ser hasta desagradable pero que se puede llevar y que si nos enfrentamos a ella suele irse.

"- ¿Un hombre puede ser valiente cuando tiene miedo?, preguntó Bran después de meditar un instante. - Es el único momento en que puede ser valiente?, dijo su padre." (Juego de Tronos)

5. Visualízate en situaciones complicadas y practica con todos los recursos que puedes ir ganando

Cuando nos imaginamos una escena que nos da miedo y no conseguimos ser asertivos tenemos una capacidad espectacular para visualizar todo lo negativo de esa futurible conversación y lo terrible que sería. Aprovechemos esa capacidad tan potente que tenemos de imaginarnos situaciones pero de manera positiva. Imagínate cómo le dirías a tu jefe que no te quedas el fin de semana, plantéate que te diría y cómo le responderías. Puedes incluso ensayar con alguien y hacer un role-playing.

6. Afronta las situaciones que te generen malestar, si quieres hazlo de manera progresiva pero necesitas dar pasitos.

Por mucha teoría que se lea lo más importante aquí es practicar. Te pones unos objetivos, un plan de acción y vas dando pasitos. Por ejemplo,tras darte cuenta de que donde más te cuesta ser asertivo es con tu jefe planteate un plan de acción y ponte prácticas progresivas, piensa en aquellas situaciones más fáciles y continúa en otras situaciones que te encuentres algo más inseguro.
A partir de ahí ya sabes donde practicar, ponte retos e intenta dar pasitos con todo lo que estás aprendiendo. Empieza siempre desde 0 y si te cuesta algo intenta hacer antes el paso anterior. Por ejemplo si te cuesta mucho hblar con tu jefe cara a cara puedes intentar mandarle un email hablando del tema,incluso un whatsapp, luego si te ves más confiado queda con él y plantea lo que te gustaría…así hasta llegar a tu meta final.

(En la serie Mad Men tenemos a uno de los mejores maestros de asertividad que existen: Don Draper. En esta escena vemos cómo le dice a Peggy cómo debe enfrentarse a una situación muy complicada a nivel laboral)

7. De todas maneras profundiza en aquellos aspectos más generales que pueden estar minando tu asertividad.

Cómo dijimos en este artículo, a veces hay obstáculos más generales que nos impiden practicar de manera eficaz la asertividad. El perfeccionismo, la necesidad de aprobación, la culpa, la dependencia afectiva, la falta de autoestima…Lee ess post y trabaja mucho estos elementos, si lo haces te será mucho más fácil ser asertivo. 

8. Practica diferentes niveles de asertividad en tu vida

LA ASERTIVIDAD MÁS POSITIVA

La asertividad positiva consiste en expresar algo positivo de otra persona. Frases como “Enhorabuena por tu éxito en el proyecto”, “Que bien has hablado hoy en la reunión” o “Te queda muy bien ese traje”
La gente se piensa que ser asertivo es solo poner límites o decir NO pero también incluye decir lo que pensamos, incluido lo bueno de los demás. A muchas personas les resulta difícil hacer esta parte, lo bueno es que se puede practicar muy a menudo y coger el hábito de decir (de manera natural y sincera) las cosas positivas de los demás.

LA ASERTIVIDAD MÁS ELEMENTAL

Este tipo de asertividad se refiere a poner límites y expresar tus propios intereses o derechos en situaciones concretas. Se suele utilizar cuándo la otra persona intenta traspasar límites: ante excesos en el tono de voz, interrupciones, descalificaciones, juicios de valor, desvalorizaciones, etc.

Se consciente de estos momentos, recuerda tus derechos asertivos e intenta practicar frases estilo “Por favor, intenta no hablarme así” “Perdona pero aun no he acabado de decir lo que quería decirte” “En serio, no insistas que ya te he dicho que no puedo”

LA ASERTIVIDAD MÁS DEL NO

Haz una lista de cosas que no te gusta hacer pero sueles hacer porque no sabes decir que NO a la gente. A partir de ahí puedes empezar a practicar poco a poco, diciendo NO a quedarte a trabajar el finde, a ir a comer a casa de tus padres todos los domingos, a dejarle dinero a quien no quieres o a tener que encargarte tú siempre de limpiar la cocina.

LA ASERTIVIDAD MÁS DE DAR TU OPINIÓN

Empieza poco a poco a dar tu opinión en diferentes áreas de tu vida. Puedes empezar desde el principio, opinando sobre cine, series o libros. Al principio puede darte vergüenza o miedo pero ya verás cómo poco a poco se va yendo y vas cogiendo un buen hábito. Luego puedes ir subiendo el nivel hasta llegar a opinar sobre dónde ir con tus amigos a cenar, sobre temas de trabajo o sobre qué te gustaría que hiciese tu pareja más por ti.

LA ASERTIVIDAD MÁS DE EXPRESAR TUS EMOCIONES

La asertividad también se refiere a expresar tus emociones y sentimientos a los demás. Practica decir cómo te sientes a los demás. Desde un «Siento algo por ti» o un «Te quiero» hasta un «Me ha dolido mucho lo que has hecho» pasando por un «Estoy muy enfadado por lo que dijiste» o un «Estoy muy contento por el paso que has dado»

LA ASERTIVIDAD MÁS DE PEDIR

Aprende a pedir cosas a los demás: Tiempo, favores, ayuda, una reunión, una cita, un aumento de sueldo, apoyo, dinero…Recuerda que las buenas relaciones están siempre basadas en el dar y el recibir. Recuerda también que tienes todos el derecho del mundo a pedir algo a alguien (igual que la otra persona tiene todo el derecho de decirte que NO). Busca un buen momento e intenta ser concreto, claro y conciso en lo que necesitas del otro.

«Me gustaría no venir los findes a la oficina»

«Me gustaría pasar más tiempo contigo.»

«¿Puedes ayudarme a acabar este trabajo?»

LA ASERTIVIDAD MAS DE RECIBIR UNA CRÍTICA

Llevar una crítica no es nada fácil, la gente se suele poner a la defensiva, se hunden anímicamente o se vuelven agresivos. Haz una lista de aquellos puntos que te pueden reprochar y practica cómo responder a las críticas constructivas cómo andas destructivas. Por ejemplo:

Te ha salido fatal el trabajo que hiciste
– Entiendo que estés frustrado por lo del otro día pero me gustaría que no me hables así. Si quieres concrétame que crees que puedo mejorar si no lo dejamos aquí.

"-Si alguien se acerca a ti con un regalo, y tú no lo aceptas, ¿a quién pertenece el regalo? preguntó el samurái. -A quien intentó entregarlo -respondió uno de los discípulos. -Pues lo mismo vale para le envidia, la rabia y los insultos -dijo el maestro- Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba." (Cuento japonés)

LA ASERTIVIDAD MAS EMPÁTICA (O EL HILO DE LA VERDAD)

Este tipo de asertividad se basa en encontrar un hilo de verdad en lo que la otra persona nos está diciendo. Partimos de la base de que entendemos la postura del otro pero a partir de ahí transmitimos también nuestro derechos, opiniones o límites. Este recurso es fundamental cuándo queremos transmitir algo a la otra persona, al ser en primer lugar empáticos la otra persona no se sentirá atacada y tendrá una predisposición mayor a escuchar lo que tengamos que decirle. Además suele una manera muy eficaz de parar un ataque.

«Sé que para ti es muy importante trabajar el finde pero está vez no puedo venir a la oficina.»
«Entiendo que tienes mucho trabajo pero no me ha gustado que vengas tan tarde.»
«Comprendo que lo debes estar pasando mal por lo de tu familia pero intenta no hablarme mal, que yo no he hecho nada.»

(En esa escena de Erin Brockovich vemos cómo Julia Roberts consigue convencer gracias a una asertividad empática)

LA ASERTIVIDAD MÁS GRADUAL

Este tipo de asertividad consiste en ir subiendo el nivel de asertividad según la otra persona intente pasar los límites. De manera firme, serena y paciente vamos cerrando una y otra vez los intentos de las otra persona hasta llegar a enfadarse muy seriamente si es necesario. Por ejemplo, si un vendedor insiste en venderte un producto y tú no quieres, primero se lo dirás de una manera cordial. Luego serás cada vez más serio, tajante, cortante hasta que finalmente y si hace falta, te enfadarás hasta ponerle un límite claro.
Otro ejemplo, si alguien te está interrumpiendo constamente puedes ser gradual en tus respuestas asi:
«Por favor, no me interrumpas»
«Te pedí antes que no me interrumpieras. Me gustaría terminar lo que quería decir»
«Mira, ¿podrías no interrumpirme? – ¡No puedo hablar!»
«Vamos a ver, que me estoy cansando y ya no sé cómo decírtelo ¿puedo terminar de hablar o no me vas a dejar? -, etc.

LA ASERTIVIDAD MÁS SUBJETIVA

Aquí los pasos son los siguientes:
1. Describe, sin juzgar, el comportamiento del otro. «Cuando tú haces…»
2. Describe de la manera más objetiva del efecto del comportamiento del otro. «El resultado es que yo…»
3. Expresa tus propios sentimientos respecto a esa conducta. «Entonces, yo me siento…»
4. Di los que quieres cambiar. «Preferiría…»
Esta respuesta asertiva se suele utilizar cuando tenemos claro que el otro no ha querido atacarnos conscientemente. Bien realizada, este tipo de asertividad funciona como un colchón que evita que la otra persona se sienta atacada. Es mucho más efectivo exponer cómo algo que hace otra persona nos afecta, que atacar al otro y echarle la culpa de lo que nos hace. Esta forma de respuesta asertiva se presta a ser aplicada en situaciones de pareja, con amigos, familia, etc. Se utiliza, sobre todo, para aclarar situaciones que se vienen repitiendo desde hace un tiempo.
El esquema de respuesta sería:
1. Describes, sin condenar ni hacer ningún jucio de valor, la conducta del otro. «Cuándo dejas la ropa tirada…
2.Describes de manera objetiva el efecto de la conducta de la otra persona. «Tengo que recogerlo luego yo y pierdo mucho tiempo…»
3. Describes las emociones, sentimientos y sensaciones que esa conducta te produce. » Y me siento muy frustrado y enfadado.»
4. Expresas lo que quieres de la otra persona . «Porfa, me gustaría que lo recogieses tú y cogieses el hábito de hacerlo siempre»

LA ASERTIVIDAD MÁS COMO ESCUDO FRENTE A LA NO-ASERTIVIDAD O LA AGRESIVIDAD

Los pasos de este tipo de asertividad seríanlos siguientes:
1. Hacerle ver a la otra persona cómo se está comportando
2. Mostrarle cómo podría comportarse asertivamente.
Esta respuesta se utiliza sobre todo, como defensa ante ataques agresivos, pero también se puede aplicar para aclarar dudas ante una persona que pasiva o agresiva/pasiva.
Este tipo de asertividad consiste, simplemente, en salirnos por un momento del contenido de lo que estamos hablando, y explicar a la otra persona cómo se está comportando y cómo su conducta está frenando una comunicación sana y asertiva. Ejemplos podrían ser:
«Si te quedas callado sin decirme que te ha molestado nunca sabré como arreglarlo.»
«Veo que estás enfadado y no me
escuchas. ¿Porqué no te paras un momento y oyes lo que te quiero decir?»
«Así no estamos llegando a ninguna parte. Yo creo que deberíamos hacer turnos para hablar, pero sin atacarnos»
«Con esos gritos y esa agresividad no vamos a ganar nada ninguno de los dos»

(Escena maravillosa de la peli El Apartamento en donde vemos a Jack Lemmon dar un paso muy asertivo en su vida)

9. Mejora tu comunicación

Aquí ya entramos en los recursos relacionados con comunicación. Trabaja bien la base de una buena comunicación a nivel expresar y sé muy consciente de los errores  de comunicación más típicos que se cometen cuando queremos decir lo que pensamos al otro. Aquí van algunos puntos clave que conviene recordar para cuando quieras ser asertivo:
– Defiende tu verdad, no la verdad
– Recuerda tu objetivo pase lo que pase
– Concreta todo lo que puedas
– Haz siempre referencia a los hecho, no a los juicios
– Añade un motivo a lo que pides
– Utiliza los «Me siento»
– Habla desde ti, no desde tú

10. Mejora tu comunicación no verbal

Recuerda que la comunicación no verbal puede llegar a ser el 90% de toda la comunicación. La postura al hablar, los tonos, las miradas, las manos, el volumen….Trabaja para reducir la ansiedad, tu inseguridad o tu agresividad de tu lenguaje no verbal.

11. Aprende a escuchar

Este elemento, que tan poco caso se le hace en muchos libros y webs especializados, es fundamental para la asertividad. Si no eres capaz de escuchar de manera efectiva al otro, te va a ser muy dificil hacerte escuchar. Porque todo empieza por aquí, primero comprender y luego hacerse comprender. Si aprendes a escuchar entenderás mejor las demandas de la otra persona, no te afectará tanto lo que dice, sabrás que hay debajo de lo que te está diciendo, sabrás leer su lenguaje no verbal, conocerás sus puntos débiles…Sé consciente de aquellos obstáculos que nos impiden escuchar bien y trabájalos.

12. Gana en habilidades asertivas

Para acabar te dejo una serie de habilidades muy concretas que si las prácticas e integras en tu estilo te harás más asertivo y sabrás gestionar situaciones complicadas.

Técnica del disco rayado

Este recurso consiste en repetir tu visión de las cosas, con tranquilidad y tacto, en una especie de bucle neutral en donde no entras en los ataques o provocaciones que pueda hacer la otra persona.
Por ejemplo:
– Por tu culpa salió mal el trabajo
– (Disco rayado) – Todos lo hicimos lo mejor posible, además yo creo que no salió tan mal
– Pero es que siempre que estás tú hacemos un desastre de proyectos
– (Disco rayado) – Hay cosas que mejorar, pero lo hicimos lo mejor que pudimos
– Pero es que siempre, por lo que sea, eres tú la causa de todos los problemas
– (Disco rayado) – Entiendo que te sientas mal , pero estoy convencido de que todos lo hemos hecho lo mejor posible.

(Escena de la película Fargo en donde vemos a Frances McDormand explicándonos como se hace la técnica del disco rayado)

Banco de niebla

Este recurso consiste buscar un punto de verdad en la crítica que te estén haciendo y darle la razón pero negándose a entrar en mayores discusiones. Esta habilidad le da la sensación al otro de ceder el terreno sin cederlo realmente porque en el fondo queda muy claro que no te vas a mover de ahí. Utilizar frases como “probablemente tengas razón” o “normalmente yo también pienso lo mismo” en mitad de una discusión, promueven la serenidad y evitan la provocación.
– Por tu culpa salió mal el trabajo
– (Banco de niebla) – Entiendo que pienses eso, estamos muy tocados por lo ocurrido
– Pero es que siempre que estás tú hacemos un desastre de proyectos
– (Banco de niebla) – Puede ser, habrá que revisar cuantos proyecto hemos realizado
– Pero es que siempre, por lo que sea, eres tú la causa de todos los problemas
– (Banco de niebla) – Entiendo que te sientas mal y probablemente tengas razón en cosas pero ese punto de vista no parece el más constructivo

Aplazamiento asertivo

Esta habilidad consiste en aplazar la respuesta que vayamos a dar a la persona que nos ha criticado hasta que pase la tormenta, nos sintamos más tranquilos o seguros y reflexionemos cómo responder de la mejor manera

– Por tu culpa salió mal el trabajo
– (Aplazamiento asertivo) – Mira, es un tema muy candente y estamos muy tocados por lo ocurrido. Si te parece, lo dejamos ahora y lo hablamos con calma mañana ¿vale?.
(Si la persona insiste, toca usar el disco rayado e insisitir en nuestra postura. Recuerda siempre que si uno no quiere discutir, no hay discusión posible.)

Técnica para procesar el cambio

Esta técnica consiste en desplazar el foco desde la disputa hacia el análisis más objetivo. No es nada fácil lograr la tranquilidad y serenidad para conseguir ver el problema desde fuera, pero si se consigue los resultados son increíbles.
Por ejemplo:
– Por tu culpa salió mal el trabajo
– (Respuesta sin habilidades asertivas) ¿Estás de broma, no? Si tú no hiciste casi nada de tu parte!
– Pues tú no hiciste nada bien la presentación y te quedaste en nimiedades. Fue un desastre
– (Rectificación con la Técnica para procesar el cambio) Creo que nos estamos enquistando en esto y no ganamos nada si y además estamos muy cansados. Estamos los dos muy frustrados con lo ocurrido y es normal que estemos tan afectados.

(Durante toda la peli de 12 Angry Man podemos ver a Henry Fonda dando una clase magistral de todas esas técnicas asertivas en una situación muy tensa y complicada. Aquí vemos una escena)

Técnica de ignorar

Una habilidad consistente en directamente ignorar el ataque de la otra persona. Al no hacerle caso y pasar a otro tema neutralizas su ataque.

–  Por tu culpa salió mal el trabajo
– (Aplazamiento asertivo) Vamos a descansar un rato, ha sido un día difícil y mañana tenemos una reunión

Técnica del acuerdo asertivo

Esta técnica es cómo la del Banco de Niebla pero dando un paso más. Aquí no te quedas en ceder terreno, sino que además dejas claro
de que por ejemplo una cosa es el error cometido y otra, el hecho de ser buena o mala persona. Esta técnica es útil en momentos en los que reconocemos que la otra persona tiene razón en el fondo pero no admitimos la forma de decirlo
Por ejemplo:
– Por tu culpa salió mal todo el trabajo. Eres malísimo.
– (Acuerdo asertivo) Tienes razón,me equivoqué en muchas cosas. Pero no me gusta nada cómo me hablas, normalmente suelo ser muy bueno en lo que hago y no me gusta que me hables así, generalizando de esa manera.

Esta técnica consigue calmar a la otra persona al admitir el error (si realmente se ha cometido, claro), pero separa claramente el «hacer» del «ser». Porque una cosa es hacer algo mal y otra es hacerlo todo mal.

Técnica de la pregunta asertiva

Esta habilidad consiste en hacerse un poco «el tonto» y dar por hecho que la crítica que nos han hecho es bienintencionada. Es cómo hacerse un poco el inocente y pensar bien todo el rato de su intención (aunque realmente no lo sea) Así con este tono conciliador provocaremos que nos dé más información acerca de sus argumentos, para así tener claro a qué se refiere y en qué quiere que cambiemos. (Luego dependerá de nosotros el que cambiemos de hecho o no).
Por ejemplo:
– Tú tienes la culpa de que saliese mal el trabajo, como siempre
– (Pregunta asertiva:)  No me había dado cuenta ¿Porque lo dices? ¿Qué es exactamente lo que te molesta de mi forma de actuar? – o – ¿Cómo sugieres que cambie para que no se vuelva a repetir?

Como si fuese una jugada de ajedrez, este movimiento obligará al otro a moverse. Si la persona da respuestas vagas, la obligaremos, por medio de nuestras preguntas a especificar más. Si la crítica ha sido malintencionada o está hecha de manera impulsiva la persona pronto se quedará sin argumentos. Mientras que si hay algo constructivo en lo que dice, puede que saquemos provecho de esa crítica.

Sea como sea, esta respuesta rompe los esquemas de nuestro interlocutor, ya que ni nos defendemos ni respondemos con agresividad a su crítica (y, de momento, tampoco cedemos, ya que sólo nos limitamos a preguntar).

Categoría: Recursos psicológicos

Etiquetas: Asertividad, Comunicacion, Exito, Habilidades sociales, Inteligencia emocional, Liderazgo, Motivación, Recursos psicológicos, Relaciones, Relaciones positivas

Etiquetas de cine: Especiales

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