Editada por HODGSON & BURQUE psicólogos

Filmoterapia

Cine, coaching y psicología

Mejor… Imposible (James L. Brooks, 1997)

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Melvin Udall es un hombre de mal genio, sarcástico y con un estilo de vida un tanto peculiar. Vive acompañado de rituales cotidianos que ya son parte de él, son sus relaciones de apego. Pasar por una calle con baldosas demasiado pequeñas puede convertirse en un impedimento para sus rutinas. Y encontrarse con alguien demasiado invasivo en su espacio, puede suponer un gran problema en su estado emocional.

Una vez más encontramos la mejor manera de hacer frente a un problema de cierto grado, el sentido del humor. Así lo hace James L. Brooks con esta película que convierte las obsesiones de Melvin y los excesos de sensibilidad de Simon y Carol en recursos humorísticos, ironizando en exceso, aunque no creáis que tanto.  El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), afecta a aproximadamente el 2% de la población mundial.Al igual que  Melvin una persona obsesivo-compulsiva remueve en su cabeza sin cesar una variedad de pensamientos e imágenes recurrentes (las obsesiones), y pueden considerar además que le invaden la mente de manera involuntaria. Por otro lado llevan a cabo conductas repetitivas realizadas con fines claros, como provocar o impedir algo (las compulsiones), aunque finalmente su exageración no tenga tal fin.

En el caso de Melvin, usa guantes por la calle para no tocar nada con sus manos, y al llegar a casa poder usar otros nuevos si han tocado más gérmenes de la cuenta. Pero esto no le es suficiente, además, se lava las manos unas cuantas veces, con agua muy caliente, y usando pastillas de jabón distintas de cada enjabonamiento. Le obsesiona que los gérmenes le lleguen a tocar, tan diminutos y tan rápidos, y por eso compulsivamente repite todas estas medidas, acompañándolas de la evitación de contacto con cualquier tipo de persona o animal. Es en verdad un estilo de ansiedad que sume a la persona en una persecución e invasión de ideas que le manejan y le impiden ser libre y organizar sus recursos.
Melvin está totalmente orgulloso de su burla ácida, su personalidad desagradable, su grosería y su egocentrismo neurótico. Y sin embargo, muestra una dulce y también exagerada sensibilidad escribiendo, tocando el piano, y disfrutando de su selecta música. Podría parecer un niño pequeño, tierno e indefenso por un lado, y malcriado e insoportable por otro.

Cada día, a la misma hora Melvin va a comer al mismo restaurante, donde se sienta en la misma mesa, y le atiende la misma camarera, Carol Connelly, una mujer tajante, autoritaria hacia él, y la única que le hace frente ante sus comentarios hirientes y descuidados y su desbordada altanería.Esto, unido a sus hábitos obsesivos, le empieza a crear una dependencia y necesidad hacia ella.
Y como en la vida, en la película se suceden al mismo tiempo historias que van a ser clave para llevar a un gran cambio. Un hecho llevará a otro y así sucesivamente. Su odiado vecino, un artista homosexual, Simon Bishop, por un atraco le tiene que dejar el perro a Melvin. Y al mismo tiempo, Carol la camarera tiene que dejar el trabajo por urgencia. Melvin tendrá que cuidar obligado y amenazado (solo así funciona un alto egoísta) al perro de su vecino. Después de tantas jugarretas que le ha hecho al animal, al final acabará metiéndolo también en su saco de obsesiones y compulsiones, y en su lista de placeres exquisitos.

Lo mismo le ocurrirá con Carol, a la que por motivos totalmente egoístas, y no por altruísmo, ayudará en su problema para hacerla volver como su camarera habitual. Se convertirá el conjunto en una sucesión de favores, que cada uno de los personajes iniciará por beneficio propio. Una mujer que no se enfrenta a sus emociones y que se siente sola y con una gran preocupación por su hijo; un hombre que se queda sin nada de repente, pierde la ilusión y tiene que presentarse ante sus padres, con los que tiene un gran conflicto; y un hombre con un trastorno obsesivo-compulsivo y una forma de tratar a la gente totalmente desagradable.

Todo junto irá minando la insensibilidad de Melvin, haciéndose vulnerable al dolor, y empezando a saber qué es moverse por otros, cambiar tus actos por empatía y no por amenazas. En su trastorno, para poder mantener ciertas compulsiones, tendrá que eliminar otras muy importantes. Y al final acabará asistiendo a  una «autoterapia conductual» por exposición en vivo frente a  sus «contra-obsesiones», sin poder contar con sus rituales que le daban la calma y la seguridad. Sencillamente, le bajarán los niveles de ansiedad, los sustituirá y podrá disfrutar por primera vez de la buena compañía y de las buenas relaciones. La amistad y el amor.

Vemos otra vez entre líneas lo importante e impactante que es la educación y la relación paterno-filial. A veces es ésta la que va a calentar un futuro problema o conflicto interno, pero no está todo en nuestra historia personal, como siempre decimos, somos los dueños de nuestras vidas, y como tal, podemos ser lo que queramos ser. Está todo en la mente, y dentro de ella, nosotros.

(Olga Burque) Filmoterapia

Categoría: Films analizados

Etiquetas: Actitudes negativas, Amor, Atreverse al cambio, Luchar contra uno mismo, Relaciones, Renovacion y transformacion

Etiquetas de cine: Análisis película, Cine americano, Comedias, Largometrajes

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