Editada por HODGSON & BURQUE psicólogos

Filmoterapia

Cine, coaching y psicología

Requiem for a dream (Darren Aronofsky, 2000)

Requiem por un sueño|cine y terapia

Requiem por un sueño|cine y terapia

En filmoterapia analizamos aquellas películas en donde los personajes evolucionan a lo largo de la historia, en donde se enfrentan a una serie de situaciones y circunstancias que finalmente les hará reforzarse como personas, aprender de la vida.Pero tambien nos gusta de vez en cuando proponer historias en donde ocurre al revés, personajes que involucionan y se autodestruyen a lo largo del film,incapaces de manejar su vida, esclavos de las circunstancias.Tambien de estas peliculas podemos aprender.

Proponemos esta semana la crítica filmoterapeutica de una de las películas mas representativas de este especial «género de la autodestrucción».Requiem for a dream. Que lo disfruteis.

Réquiem es una oración hecha para los difuntos, una liturgia que nos dan para los sueños, para la vida, pero también para la muerte. Es esta una película sobre la involución, sobre la autodestrucción progresiva. Sobre picos muy fuertes de ansiedad que como espectadores acabaremos sintiendo muy de cerca. Un retroceso que invierte la vida hasta reconvertir a los propios personajes hasta el nivel más fetal de un ciclo.
Sara es una mujer desocupada de edad avanzada que vive sola. Su marido no está desde hace unos años, y su hijo hace su vida fuera de casa.Su mayor aliciente en su día a día es la televisión, más en concreto, un programa que nunca se pierde. Darren Aronofsky, el director, nos da un presentador que aparece como pastor, como guía, en forma de repeticiones como si de una religión se tratase. A la vez que enlaza en forma de condicionamientos la televisión y la comida.

Por otro lado, Harry, su hijo, lleva una vida de drogas y obsesión. Como medio para conseguir dinero, vende cada cierto tiempo la televisión de su madre, y ésta tiene que ir cada vez a por ella. Le quita lo que le da vida para poder tener lo que se la da a él. En este sentido, se da un paralelismo entre lo que mueve sus vidas, que poco a poco se van sumiendo en una pesadilla sin freno. A Sara le mueve la televisión, sus supuestas amigas que a su vez se mueven por lo mismo, y especialmente, la imagen que se vende, la inmortalidad, la perfección. Todo aquello que no es real, que sólo engaña a seres vulnerables. A Harry y a sus amigos les mueve la droga, de cualquier tipo, de cualquier forma, inyectada, fumada, esnifada. Sentir más, bajar el umbral de las sensaciones.  Hasta no sentir otra cosa que la necesidad de más droga. Intentos ambos de alcanzar un punto inalcanzable, al que se llega sólo una vez y nunca más vuelve a pasar.

El ritmo de la película crece en el momento en que Sara cree que la han llamado para participar en su concurso de televisión favorito. Se convierte en la admiración de sus amigas, y en su cabeza sólo suena una frase » tenemos un ganadora, una mujer hermosa, con una sonrisa mágica, que os robará el corazón», la que da entrada a los concursantes. A partir de aquí Sara intentará por todos los medios entrar en un vestido que llevó en la graduación de su hijo Harry, cuando aún estaba su marido, cuando era joven y no habían pasado los años. La pesadumbre va cargando los pasos de una mujer que añora una juventud, una belleza, otro cuerpo. En la vida siempre necesitamos motivaciones y refuerzos para avanzar. Cuando llegan unas edades, se empieza a acrecentar y distorsionar el miedo a la soledad. Y es éste un riesgo que en muchas ocasiones, es el que lleva a la propia sensación de soledad.Necesitamos afecto, unos más que otros necesitamos la aprobación y admiración de los otros. Y en situaciones críticas, nos agarramos a lo que tenemos delante, sea lo que sea.

Requiem por un sueño|cine y terapia

Los sonidos son esenciales en la película. Se amplían especialmente ante las sensaciones clave que mueven la historia, la comida en la boca, los tragos, los chutes, las caladas. Es lo que dilata las pupilas, sea droga o no. Es lo que nos inquieta, nos pone nerviosos, porque altera nuestro sentido de control sobre nuestro cuerpo. Así, el tiempo, adquiere una melodía muy marcada en el desarrollo. El tiempo pasa igual para todos, es decir, un minuto se compone para todos por 60 segundos. Pero según estemos de ocupados, de intranquilos, de impacientes, según estemos viviendo en el aquí y en el ahora o no, esos segundos sonarán más o menos despacio.

La droga. Papel primordial en la película. Por encima de todo, a costa de cualquier cosa, a costa del amor. Es la prioridad máxima, se convierte en necesidad. Se convierte en un vínculo de dependencia, en un estilo de relación donde no cabe un tercero. Y aquí, es curioso el estilo que toman los personajes cuando están drogados, aparencen como si caminasen dentro de la pantalla en un juego de ordenador. Sobredimensionados y vistos desde fuera. Se ha visto que en muchos casos que en distintas adicciones hay un funcionamiento común que lleva a ello, y es una suplencia que se intenta cubrir con medidas erróneas. Suplir a personas, suplir el afecto, suplir la baja autoestima,… Además de la dificultad que supone para muchos lidiar con sus propios sentimientos, o con sus propias frustraciones. Cada persona interpreta su propia experiencia, su camino en la vida. Esta forma de interpretar, además de nuestro entorno, nuestros hábitos y lo que hemos aprendido, es lo que va a marcar nuestra manera de responder a todos los estímulos que nos van apareciendo en ese camino.

Las drogas, los falsos ideales, los refuerzos aleatorios, las relaciones; las adicciones son un desequilibrio entre formas de placer y las prohibiciones y presiones que nos imponemos o a las que nos vemos impuestos. Es lo que lleva a la falta de control, en términos psicológicos. A su lado están las razones biológicas, donde entran los neurotransmisores, y sus efectos químicos.Todo parece empezar de forma normal. Y a partir de ahí, continúa en episodios donde un impulso adquiere toda la fuerza y resulta lo que creemos irreprimible. Ese sentimiento culmen es el que lleva a recaer, como si fuese una curva que va subiendo poco a poco hasta un punto y a partir de él cae de golpe al vacío.

Y estos puntos culmen van sucediendo a la vez en los distintos protagonistas de la película. Se transmite una angustia desoladora, que supone ese punto máximo que soporta una persona hasta que se da la vuelta su sueño y su euforia y hasta que se acaba la grandiosa banda sonora que domina esta película, Réquiem por un sueño, hasta incluso después de ser vista..

(Olga Burque) Filmoterapia

Requiem por un sueño|cine y terapia

SINOPSIS: Harry (Jared Leto) vive con su atormentada madre Sara (Ellen Burstyn), y mientras él sueña con una vida mejor, ella está permanentemente a dieta para el día que pueda cumplir su mayor ilusión; aparecer en su concurso televisivo preferido. La ambición de Harry y su novia Marion (Jennifer Connelly) es hacerse ricos vendiendo droga con su amigo Tyrone (Marlon Wayans), y utilizar las ganancias para abrir un negocio propio, pero nunca llega el dinero suficiente para iniciar su plan. A pesas de todo, Harry y Marion no se resignan a vivir una existencia que consideran despreciable, por lo que harán lo impensable para conseguir la vida que anhelan.

«Descorazonadora y brutal película que nos muestra con toda crudeza el poder que ejercen las adicciones sobre las personas. Es angustioso el ver como los personajes, (todos excelentes en sus interpretaciones), van pasando, al principio con desbordado optimismo, de la inicial vitalidad e ilusión por sacar sus sueños adelante, a lo que finalmente acabarán consiguiendo a causa de sus respectivas adicciones. (Fragmento de una crítica de «Deportivista» en Filmaffinity).»


Categoría: Films analizados

Etiquetas: Autodestruccion, Infelicidad, Reflexiones terapeuticas

Etiquetas de cine: Análisis película, Cine americano, Dramas, Largometrajes

Más artículos de la misma categoría

Luna de Avellaneda (Juan José Campanella , 2004)

Luna de Avellaneda es un Club Social argentino que ha pasado su época de mayor esplendor, y ahora se enfrenta a una crisis. Sus socios son cada vez menos, disminuyen los ingresos, las […]

Sang Woo y su abuela (Lee Jeong-hyang, 2002)

Sang Woo y su abuela es la película filmoterapéutica de esta semana, elegida así por ser una película en positivo, de buenas vibraciones y sonrisa en boca. Una historia de lo más sencilla […]

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *