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Filmoterapia

Cine, coaching y psicología

El Experimento (Paul Scheuring, 2010)

“El experimento de la cárcel de Stanford es un conocido estudio psicológico acerca de la influencia de un ambiente extremo en las conductas desarrolladas por una serie de personas dependientes de los roles sociales que les asignaban (guardián o prisionero). Fue llevado a cabo en 1971 por un equipo de investigadores liderado por Philip Zimbardo de la Universidad Stanford. Se reclutaron voluntarios que desempeñarían los roles de guardias y prisioneros en una prisión ficticia. Sin embargo, el experimento se les fue pronto de las manos y se canceló en la primera semana.” Así define la wikipedia unos de los experimentos de psicología social más impactantes de la historia (junto al de Milgram)  al demostrar como el ser humano puede ser influenciado de manera brutal (mucho más de lo que se creía) por el contexto que le rodea.

(Ver a continuación un explicación muy interesante sobre el famoso experimento del guardián y el prisionero)

Siempre nos preguntamos como es posible que tantas personas en guerras o conflictos  lleguen a niveles tan extremos de “maldad” en sus conductas (guardianes de campos de concentración, torturadores, etc). Intentar simplificar esta “maldad” es un error muy típico en que solemos caer, por eso la psicología lleva un siglo intentando analizar un término mucho más complejo de lo que se pensaba. Por ejemplo, el experimento de la prisión de Stanford puso a prueba uno de las claves de la “maldad” (y vamos si lo consiguió), la dependencia tan directa que tenemos los seres humanos de la autoridad y de los roles. Una influencia que demás no sólo ocurre en guerras o conflictos y la podemos observar de manera más moderada (pero igual de preocupante) en escenarios laborales, estudiantiles, familiares, etc.

En el cine hay muchos títulos que abordan y reflexionan sobre  la “maldad” en el ser humano, desde El señor de las moscas(basado en el libro que inspiró a Zimbardo a hacer sus experimentos) a películas como The readerLa ola (de la que ya hemos hablado en filmoterapia),  Vencedores o Vencidos, The act of killingHannah Arendt (la filósofa judía que acuñó el término “la banalidad del mal”) o Dogville(también con crítica en filmoterapia).Pero esta semana queremos saber que pasaría si el experimento de Stanford hubiese continuado (recordemos que en la realidad se les fue de las manos y tuvieron que pararlo de inmediato). Nuestro nuevo colaborador, el psicólogo Alejandro S.D nos propone una excelente crítica de la película El Experimento, un remake de la alemana Das Experiment (también muy recomendable) y que nos puede ayudar  a ganar en pensamiento crítico y a ser más conscientes de nosotros mismos y de nuestras circunstancias.

Crítica de la película El EXPERIMENTO (Por Alejandro SD)

Sinopsis: Remake de “El experimento”, dirigida en 2001 por Oliver Hirschbiegel. Un grupo de 26 hombres serán sometidos a una investigación psiquiátrica con roles de prisionero y guardián, pero el estudio finalmente no se desarrollará como pensaban y acabará en el caos. (FILMAFFINITY)

¿Hay un torturador en potencia dentro de nosotros? La respuesta es sí, o por lo menos esa es la propuesta de “The experiment” una película sobre el lado más salvaje del ser humano. En “The experiment” observamos como un uniforme, una dosis de autoridad, y sobre todo el contexto, son suficientes para crear un dictador a pequeña escala.

La película está basada en el conocido experimento de la cárcel de Stanford, dirigido por Philip Zimbardo, en el que se estudiaban las conductas desarrolladas en un ambiente extremo como es la vida en un centro penitenciario.

La película nos presenta a dos personas completamente corrientes y que fuera de las condiciones del experimento podrían ser buenos amigos, Travis Hunt (Adrien Brody), un pacifista convencido de la inutilidad de la violencia como medio para solucionar conflictos y Michael Barris (Forest Whitaker), un devoto religioso y Boy Scout en su infancia, dos personas pacíficas que a lo largo de la película darán rienda suelta a sus demonios.

La vida en la “prisión simulada” se rige por 5 normas y por la máxima de que si alguien abandona o se enciende una luz roja, se cancela el experimento y nadie cobra un centavo. La luz roja y las reglas pasan a ser la nueva religión de Michael, de esta forma comienza la externalización de la moral que dirigirá la conducta de Michael, el solo ejecuta las órdenes que recibió de un hombre con una bata blanca y hace cumplir las reglas de ese contexto. El uniforme provoca que Michael no piense, es el un guarda con una misión, que se cumplan las 5 normas del experimento, ya no es Michael.

Observamos la interiorización del papel de guarda por parte de Michael cuando en un diálogo con Travis sucede lo siguiente

Michael-¿Entiendes los roles que nos han dado?

Travis-Sí.

Michael-Tú eres un prisionero. Tú no das órdenes, nosotros damos órdenes. ¿He sido lo suficientemente claro?

Al principio, Michael solo quería ganar dinero y el Michael guardián impone a cualquier precio el cumplimiento de las normas otorgadas por la organización, el objetivo ya no es el dinero, el nuevo objetivo son las normas que les recitó el responsable del experimento, la figura de autoridad. En cuanto comienza el experimento, a los prisioneros se les despoja de sus nombres y pasan a ser reconocidos por simples números, otra característica más de la situación que ayuda a los guardias a no tratar a los prisioneros como a seres humanos.

Por otro lado está Travis, que durante el desarrollo de la película, comienza a utilizar la violencia de forma progresiva al mismo tiempo que crece la asimetría de poder entre prisioneros y guardianes. Travis comienza con una acción de resistencia pasiva, acorde a sus principios de no legitimar la violencia, comienza desobedeciendo la orden de los guardas de terminar la comida y limpiar la bandeja, como forma de protesta ante el desagradable estado de la comida que les proporcionaban, hasta llegar a desear la muerte de los responsables del experimento cuando los guardas lo encierran y aíslan en un conducto de la prisión. Finalmente Travis consigue escapar del conducto y comienza a liberar a los presos para dar comienzo a la violenta rebelión final de los reclusos contra los guardas, en la que Travis apalea ferozmente a Michael.

Michael y Travis realizan acciones que fuera de las condiciones del experimento rechazarían de forma tajante, pero las características de la situación los obliga a actuar en contra de sus principios, a actuar con la violencia necesaria para conseguir sus objetivos, incluso lo que hacen no va en contra de la nueva moral desarrollada en el insólito contexto en el que se encuentran.

La película nos propone un viaje por la condición más miserable del ser humano, una muestra de la crueldad que el ser humano alberga en su interior más profundo, una parte de nuestra naturaleza que debemos conocer para saber hasta donde podríamos llegar y poder frenarla a tiempo

Así que la pregunta es la siguiente, ¿somos seres activos en nuestra toma de decisiones, tomamos nuestras decisiones en función del contexto o de nuestros valores, qué poder ejerce la situación sobre nosotros, escogemos libremente como actuamos o solo podemos decidir entre un pequeño abanico de posibilidades que nos ofrece una situación determinada?

Como punto final me gustaría exponer la opinión sobre la naturaleza humana de dos personajes diferentes, la del propio Travis y la de Ser Jorah Mormont, personaje de la serie “Juego de Tronos”.

Travis, después de todo el experimento mantiene el siguiente diálogo con su compañero de celda, Nix, durante el experimento:

Nix-¿Aún crees que somos más evolucionados que los monos?

Travis-Sí. Porque aun podemos hacer algo al respecto.

Por otro lado tenemos otra visión más pesimista sobre la naturaleza humana, una opinión expresada por Ser Jorah Mormont:

“Hay una bestia en todo hombre y surge cuando se le pone una espada en la mano”


Categoría: Psicología a través del cine

Etiquetas: Grupo, Grupos, Pensamiento crítico, Psicología, Psicología social, Reflexiones terapeuticas, sesgos cognitivos

Etiquetas de cine: Análisis película, Cine americano

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