{"version":"1.0","provider_name":"FILMOTERAPIA","provider_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog","author_name":"Filmoterapia","author_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/author\/admin\/","title":"Aceptando la muerte, Mi vida sin m\u00ed (Isabel Coixet) - FILMOTERAPIA","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Q8Bi3h3ZrW\"><a href=\"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/mi-vida-sin-mi\/\">Aceptando la muerte, Mi vida sin m\u00ed (Isabel Coixet)<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/mi-vida-sin-mi\/embed\/#?secret=Q8Bi3h3ZrW\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abAceptando la muerte, Mi vida sin m\u00ed (Isabel Coixet)\u00bb \u2014 FILMOTERAPIA\" data-secret=\"Q8Bi3h3ZrW\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Esta semana hablamos en filmoterapia de una pel\u00edcula imprescindible para entender el proceso de aceptaci\u00f3n ante la muerte y el duelo equilibrado.Una historia sobre emociones, familia, amor y de como saber vivir incluso ante la muerte. Nuestra colaboradora Vivoleyendo nos regala una muy buena cr\u00edtica sobre esta pel\u00edcula. Que la disfruten. Mi vida sin mi (Isabel Coixet, 2003) SINOPSIS Ann tiene 23 a\u00f1os, dos hijas, un marido que pasa m\u00e1s tiempo en paro que trabajando, una madre que odia al mundo, un padre que lleva 10 a\u00f1os en la c\u00e1rcel, un trabajo como limpiadora nocturna en una universidad a la que nunca podr\u00e1 asistir durante el d\u00eda&#8230; Vive en una caravana en el jard\u00edn de su madre, en las afueras de Vancouver. Esta existencia gris cambia completamente tras un reconocimiento m\u00e9dico. Desde ese d\u00eda, parad\u00f3jicamente, Ann descubre el placer de vivir, guiada por un impulso vital: completar una lista de \u00abcosas por hacer antes de morir\u00bb. (FILMAFFINITY) (Ver el trailer de la pel\u00edcula) \u00abGod only knows where I&#8217;ll be without you&#8230;\u00bb (The Beach Boys) por Vivoleyendo S\u00ed, un tema manido, dir\u00e1n muchos. Qu\u00e9 original es esta Coixet, parece que le va el morbo de lo triste bla bla bla bla&#8230; Pues, \u00bfsab\u00e9is lo que os digo? Que a vuestro alrededor, m\u00e1s cerca de lo que cre\u00e9is, hay personas que se encuentran en una situaci\u00f3n parecida a la de Ann. Un d\u00eda como otro cualquiera est\u00e1s haciendo lo que sueles hacer y empiezas a encontrarte mal. Vas a urgencias, te hacen pruebas y resulta que tienes c\u00e1ncer con met\u00e1stasis, y el proceso es tan fulminante que ese sufrido m\u00e9dico que tienes delante te pronostica apenas dos, tres meses de vida. \u00bfDemasiado truculento y macabro para una pel\u00edcula, dir\u00edan algunos? \u00bfPoco cre\u00edble? \u00bfAcaso todos los d\u00edas no le pronostican la muerte a bastantes personas? Sin \u00e1nimo de ser agorera, podr\u00eda pasarle a cualquiera&#8230; Nadie est\u00e1 exento. (Ver este extracto, una conversaci\u00f3n sobre que gente normal) Presenciamos el veloz declive progresivo de una mujer de veintitr\u00e9s a\u00f1os. Veintitr\u00e9s. Como quien dice, poco m\u00e1s de dos d\u00e9cadas atr\u00e1s era un nuevo pedacito palpitante que fue creciendo y en el que varias personas fueron vertiendo ilusiones y esperanzas. Dos d\u00e9cadas que se pasan en un suspiro, aprendiendo apenas los pasos para transitar por este mundo tan inexplicable y complicado. Y ese pedazo de vida joven pero que ha tenido que madurar deprisa, a su vez trae nuevos pedacitos de vida, y avanza junto a los pedazos que la rodean, formando ese c\u00edrculo misterioso de corriente el\u00e9ctrica invisible llamado amor. Pero nadie ha dicho que la vida sea justa (la Tierra gira indiferente al dolor de sus criaturas), y la Naturaleza echa las cartas. Y te toca la carta m\u00e1s temida, la que nadie quiere: la Muerte.A partir de ah\u00ed, tu suerte est\u00e1 echada. La Muerte vendr\u00e1 a buscarte, e intuyes el momento en que vendr\u00e1, y ser\u00e1 demasiado pronto. Aunque, bien mirado, \u00bfno es casi siempre demasiado pronto? Ahora te toca decidir qu\u00e9 vas a hacer. Lamentarte, rodearte de la pena de tu familia y amigos, soportar su compasi\u00f3n y su desesperaci\u00f3n mientras te consumes en tu autoconmiseraci\u00f3n&#8230; O afrontar tu final con la cabeza bien alta. Plant\u00e1ndole cara al terror que sientes, guardarte tu temor y mirar a la vida que te queda con nuevos ojos, de un modo en que nunca la habr\u00edas mirado si no supieras que te estabas muriendo. Vas a hacer cosas que nunca habr\u00edas hecho. Y una de ellas es preparar una existencia en la que t\u00fa no est\u00e9s y enviar mensajes desde la tumba. Desgarrador, sencillo, entra\u00f1able, cercano y valeroso viaje de una madre, de una esposa, de una hija, de una amante y de una amiga que camina hacia su final con la mirada serena, con un prop\u00f3sito firme y un amor inmenso e infinito que anida en ese cuerpo que se apaga, en ese esp\u00edritu que resplandece. Tal vez la memoria de los dem\u00e1s es lo que, de alguna forma, nos mantiene vivos cuando ya nos hemos ido. (Maravilloso momento de la pel\u00edcula, debajo viene el p\u00e1rrafo,esta eres tu) \u00abEsta eres t\u00fa. Los ojos cerrados, bajo la lluvia. Nunca imaginaste que har\u00edas algo as\u00ed. Nunca te hab\u00edas visto como&#8230; no s\u00e9 c\u00f3mo describirlo&#8230; como una de esas personas a las que les gusta la Luna, o que pasan horas contemplando el mar, o una puesta de Sol. Seguro que sabes de qu\u00e9 gente estoy hablando. O tal vez no. Da igual, a ti te gusta estar as\u00ed. Desafiando el fr\u00edo, sintiendo c\u00f3mo el agua empapa tu camiseta y te moja la piel, y notar c\u00f3mo la tierra se vuelve mullida bajo tus pies, y el olor, y el sonido de la lluvia al golpear las hojas&#8230; Todas esas cosas que dicen los libros que no has le\u00eddo. Esta eres t\u00fa. \u00bfQui\u00e9n lo iba a decir? T\u00fa&#8230;\u00bb","thumbnail_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/wp-content\/uploads\/3we3i79i.jpg","thumbnail_width":"400","thumbnail_height":"545"}