{"version":"1.0","provider_name":"FILMOTERAPIA","provider_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog","author_name":"Filmoterapia","author_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/author\/admin\/","title":"Los l\u00edmites del ser humano, Dogville (Lars Von Trier, 2003) - FILMOTERAPIA","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"3riN6OW3dn\"><a href=\"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/dogville\/\">Los l\u00edmites del ser humano, Dogville (Lars Von Trier, 2003)<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/dogville\/embed\/#?secret=3riN6OW3dn\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abLos l\u00edmites del ser humano, Dogville (Lars Von Trier, 2003)\u00bb \u2014 FILMOTERAPIA\" data-secret=\"3riN6OW3dn\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Esta semana hablamos en filmoterapia de una pel\u00edcula pol\u00e9mica, dura, que nos agita emocionalmente y sobre todo , que nos hace reflexionar sobre la condici\u00f3n del ser humano.En filmoterapia no s\u00f3lo hablamos de historias positivas, tambi\u00e9n nos gusta proponer historias como estas, experiencias fuertes que no dejan absolutamente a nadie indiferente. Vivoleyendo nos regala esta vez una potente cr\u00edtica sobre Dogville. Que la disfruteis. Dogville (Lars Von Trier, 2003) REPARTO Nicole Kidman, Paul Bettany, Lauren Bacall, Stellan Skarsg\u00e5rd, James Caan, Ben Gazzara, Harriet Anderson, Jean-Marc Barr, Patricia Clarkson, Jeremy Davies, Philip Baker Hall, Udo Kier, Chlo\u00eb Sevigny, Siobhan Fallon SINOPSIS Grace llega a la remota localidad de Dogville huyendo de una banda de \u00abgangsters\u00bb. Persuadidos por las palabras de Tom, que se ha erigido en portavoz de la peque\u00f1a comunidad, sus integrantes se avienen a ocultarla. Grace, en justa correspondencia, acepta trabajar para ellos. Sin embargo, cuando Dogville sea sometido a una intensa vigilancia policial para dar con la fugitiva, sus habitantes exigir\u00e1n un acuerdo m\u00e1s favorable, que les compense del peligro que corren al darle cobijo. Grace aprender\u00e1, de un modo brutal, que en este lugar la bondad es algo muy relativo. Pero ella guarda un secreto que no quiere desvelar. (FILMAFFINITY) \u00abUna descarnada cirug\u00eda a coraz\u00f3n abierto de los m\u00e1s escabrosos l\u00edmites de la sociedad y del alma humana\u00bb, por Vivoleyendo Todo lo que he visto me recuerda a ese cuento del lobo que se disfrazaba con una piel de cordero para enga\u00f1ar a sus v\u00edctimas. O quiz\u00e1s sea mucho m\u00e1s complejo que eso. Me recuerda a un relato que escuch\u00e9 en otra pel\u00edcula en el que un violador ped\u00eda perd\u00f3n a su v\u00edctima mientras comet\u00eda su atroz acto, el ser humano es la \u00fanica criatura del mundo que se destruye a s\u00ed misma a conciencia. Lars Von Trier propina un mazazo brutal a los cimientos de la sociedad. Muy lejos de ofrecer alg\u00fan atisbo de esperanza o de posibilidad de redenci\u00f3n, nos muestra los infectos suburbios interiores de la estructura social, en los que los peores impulsos de la condici\u00f3n humana se hallan acechantes, aguardando tras un hip\u00f3crita barniz de aparente cordialidad y bondad el momento de abalanzarse sobre la presa ideal. Dogville es un pueblo simb\u00f3lico. Utilizando una c\u00e1mara inquieta y activa, con im\u00e1genes de documental, y representando el pueblo de una forma meramente esquematizada, como un plano, la puesta en escena se revela como una de las m\u00e1s originales que he visto. Con la genialidad de la sencillez, descubrimos que no son necesarios unos escenarios grandiosos ni representados al detalle. Se apela a nuestra imaginaci\u00f3n visual para recrear en nuestra mente las calles, las casas y los panoramas que se observan desde las ventanas. Una t\u00e9cnica adoptada del teatro, en el cual se nos presupone una aceptaci\u00f3n previa de un esfuerzo imaginativo por nuestra parte para \u00abver\u00bb los ambientes, apenas esbozados en el escenario con unos cuantos objetos que sugieren los espacios y los lugares. Recurso brillantemente empleado en la pel\u00edcula. De hecho, parece ser que Von Trier reivindica la vuelta a los or\u00edgenes esc\u00e9nicos, a la simplicidad de la puesta en escena destinada a exigir un esfuerzo por parte del espectador, el cual tender\u00e1 a crear y ampliar en su mente lo que apenas se insin\u00faa ante sus ojos.Si a este peculiar recurso le a\u00f1adimos unos actores que interpretan con genialidad, entonces realmente descubrimos que se puede prescindir de toda parafernalia esc\u00e9nica.Teniendo asumido ya que Von Trier no busca distraernos con una hermosa fotograf\u00eda ni cambios de escenarios, sino centrarse por completo en la esencia de la sociedad que disecciona, nos envolvemos totalmente en una trama que va creciendo por momentos hasta convertirse en un verdadero gigante que oprime aplastantemente nuestra conciencia. Hablaba antes de que la sociedad es un lobo con piel de cordero, un animal de apariencia afable que oculta a una bestia carn\u00edvora y voraz. Como todas las fieras voraces, anda en busca de una presa. Y esa presa la encuentra en los seres que de alguna forma relucen por s\u00ed mismos, brillan porque poseen esa cualidad tan fr\u00e1gil, envidiada y odiada: la integridad. La mayor\u00eda de las comunidades humanas no pueden soportar que alguien les haga mirarse a su propio espejo y contemplar la degradaci\u00f3n de sus propias almas. \u00c9se es el peor pecado que puede cometer alguien: ser \u00edntegro y que los dem\u00e1s en comparaci\u00f3n se sientan ignominiosos.En alguna parte le\u00ed que la sociedad puede perdonar todo, menos que le muestren la verdad que no quiere ver.En la comunidad analizada por Von Trier, al principio se quiere dar la imagen de ecuanimidad y generosidad. Pero como todas las comunidades, desconf\u00edan de los reci\u00e9n llegados y les piden a cambio de su hospitalidad ciertas retribuciones, con lo cual la idea de que ofrecen su \u00abgenerosidad\u00bb espont\u00e1neamente y desinteresadamente se pulveriza. En este mundo cruel nada se da gratis, nada se da a cambio de nada. Y mientras la presa elegida y acogida se ofrece mansamente y devotamente a sus anfitriones, con la falsa ilusi\u00f3n de haber encontrado un hogar, \u00e9stos demostrar\u00e1n con creces que si hay algo que la sociedad no aguanta es que le restrieguen su ficticia fachada, su falta de humildad y su af\u00e1n por destruir todo lo que encierra principios, belleza y honestidad. Una de las peores cosas que le puede suceder a una comunidad es que le originen necesidades que antes no ten\u00eda. Cosas que antes nunca se hab\u00eda planteado, se convierten de repente en un imperativo, en una exigencia, y todo simplemente porque alguien que tiene un coraz\u00f3n grande ha ofrecido su mano y lo que han hecho es cogerle todo el brazo hasta el hombro. No se me quita de la cabeza la imagen de un ser que te dice lo mucho que te ama y que te aprecia, mientras sostiene sobre tu cuello un cuchillo con el que empieza a rajarte suavemente la piel. Te dice palabras hermosas al o\u00eddo, con tanta dulzura que pese a todo conf\u00edas en esa persona, aceptas todo lo que hace porque crees en lo que dice. Y mientras te va degollando lentamente, con exquisita delicadeza, t\u00fa piensas que lo que hace est\u00e1 bien hecho, porque esa persona es m\u00e1s sabia que t\u00fa, tiene la soluci\u00f3n para todo. Y esa persona se convence a s\u00ed misma de que eliminarte es lo mejor que puede hacer, porque t\u00fa eres una criatura demasiado bella y enigm\u00e1tica para que se pueda soportar tu dolorosa presencia. Eso es lo que hace la sociedad. Como aquellos dioses de la antig\u00fcedad que castigaban a las personas de las que se sent\u00edan celosos porque \u00e9stas pose\u00edan cualidades que envidiaban, la sociedad acaba por engullir todo aquello que brilla con su propia luz.Experimenten toda la crudeza de la historia que va alcanzando un cl\u00edmax casi intolerable que acaba por desembocar en un desenlace a\u00fan m\u00e1s revulsivo y sorprendente. Y una cuesti\u00f3n final. Reflexionen sobre las reacciones que les provoque el final. \u00bfSon satisfactorias, con un malsano sentimiento de desquite, o a\u00fan m\u00e1s desalentadoras? \u00bfO todo eso a la vez? Dedicado a D.","thumbnail_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/wp-content\/uploads\/k0k4nkjm1.jpg","thumbnail_width":"779","thumbnail_height":"490"}