{"version":"1.0","provider_name":"FILMOTERAPIA","provider_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog","author_name":"Filmoterapia","author_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/author\/admin\/","title":"Amor, sensualidad y erotismo en el cine - FILMOTERAPIA","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"ayaLR2znDf\"><a href=\"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/amor-sensualidad-y-erotismo-en-el-cine\/\">Amor, sensualidad y erotismo en el cine<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/amor-sensualidad-y-erotismo-en-el-cine\/embed\/#?secret=ayaLR2znDf\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abAmor, sensualidad y erotismo en el cine\u00bb \u2014 FILMOTERAPIA\" data-secret=\"ayaLR2znDf\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Esta semana, como si de una blockbuster se tratase, estrenamos en dos blogs a la vez el \u00faltimo art\u00edculo de Jorge Antonio Quindimil. Lo estrenamos en filmoterapia, en donde ha colaborado varias veces y nos ha dejado geniales reflexiones sobre el amor y el desamor, recopilaciones de citas o cr\u00edticas de pel\u00edculas. Y en el suyo propio, Con cine y a lo loco , un blog que el mismo Jorge comenz\u00f3 hace unos meses y en el que comparte su maravillosa pasi\u00f3n cin\u00e9fila ( y enormes conocimientos, todo hay que decirlo) con todos sus lectores. En filmoterapia ya hemos hablado sobre sexo en \u00a0Una novela er\u00f3tica, Porno para mam\u00e1s o Sexo, cine y (nada de) estr\u00e9s, incluso tenemos una secci\u00f3n en donde hablamos de los beneficios del sexo y proponemos una selecci\u00f3n de pel\u00edculas. Esta semana Jorge nos propone una nueva visi\u00f3n del sexo a trav\u00e9s de una muy interesante reflexi\u00f3n sobre la conjuncion de amor, sensualidad y erotismo a trav\u00e9s de los ojos del cine. Sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, aqu\u00ed va el doble estreno de esta semana. 3, 2, 1&#8230; Que lo disfruteis. Amor, sensualidad y erotismo en el cine, por Jorge Antonio Quindimil El amor, la sensualidad, el erotismo y el sexo son, como la fantas\u00eda y la imaginaci\u00f3n, inherentes a la vida humana. Nadie mejor que Marilyn Monroe para recordarnos que se trata de conceptos \u00edntimamente relacionados, como caras da una misma moneda&#8230; Sin embargo, amor, sensualidad, erotismo y sexo siguen teniendo mucho de tab\u00fa social. En relaci\u00f3n con el amor, el genial Billy Wilder nos dec\u00eda por boca de su entra\u00f1able Irma que \u201cel amor es ilegal, pero el odio no. Puedes odiar en cualquier parte y a cualquier persona. Pero si quieres algo de ternura, un hombro sobre el que llorar, una sonrisa a la que abandonarte, tienes que esconderte en lugares oscuros como un criminal\u201d (Irma la dulce, 1963). Hoy en d\u00eda, el amor sigue sin expresarse tan libremente como debiese por culpa de ataduras sociales y personales que persisten, pero no es \u00e9ste el momento ni el lugar para ocuparse de ello. Por su parte, la sensualidad, el sexo y el erotismo se nos presentan demasiadas veces como el lado oscuro del amor. Como seres individuales, no podemos escapar de nuestra naturaleza de seres humanos; pero como seres gregarios, como ovejas del reba\u00f1o en el que demasiadas veces se convierte nuestra sociedad, el pudor o los prejuicios nos hacen renegar demasiadas veces de nuestra naturaleza sensual, er\u00f3tica, sexual, e incluso amorosa. O, incluso peor: la vulgarizamos. En sociedad, se trata el sexo como algo inconfesable, imp\u00fadico o soez. \u00bfCu\u00e1ntas conversaciones serias, maduras, reflexivas y profundas tendremos sobre sexo a lo largo de nuestras vidas? Desde luego muchas menos que sobre pol\u00edtica, deportes, coches, moda o viajes. No se trata de trivializar \u2013de eso ya se ocupan Internet o la televisi\u00f3n- algo que debemos seguir manteniendo tras un halo de secretismo y privacidad, sino que se trata de normalizar como ovejas lo que ya tenemos normalizado como personas. En materia de amor, de sensualidad, de sexo y de erotismo somos personas, no ovejas, sin desmerecer todo lo que las ovejas han hecho por el amor y por el humor en el cine. Precisamente, dos de las escenas m\u00e1s hilarantes del cine se refieren a historias de amor y pasi\u00f3n entre hombres y ovejas. En el primer caso, Woody Allen (Todo lo que siempre quiso saber sobre sexo -y nunca se atrevi\u00f3 a preguntar-, 1972) nos presenta un tri\u00e1ngulo de amor entre un pastor armenio, una m\u00e9dico estadounidense y una oveja (no lo llamaremos tri\u00e1ngulo de amor bizarro, mientras en espa\u00f1ol \u201cbizarro\u201d no sea sin\u00f3nimo de \u201craro\u201d, sino de \u201cvaliente, generoso, lucido o espl\u00e9ndido\u201d, a pesar de lo que com\u00fanmente se cree). \u00a1No tiene desperdicio! En el segundo caso, de la mano de\u00a0Jim Jarmusch\u00a0(Noche en la tierra, 1991),\u00a0Roberto Benigni\u00a0es un taxista hiperactivo que recoge a un sacerdote al que confiesa, durante una inolvidable carrera nocturna por las calles de\u00a0Roma, sus peripecias sexuales de adolescencia con una oveja. \u00a1Desternillante! Dejando aparte el lado humor\u00edstico,\u00a0el valor del cine para transformar ovejas en personas es incalculable. A fin de cuentas, una sala de cine es una peque\u00f1a pero significativa muestra de la sociedad cuyo efecto multiplicador resulta tan impredecible como poderoso. Los primeros que supieron identificar el poder del cine para socializar la sensualidad y el erotismo fueron, c\u00f3mo no, los\u00a0censores. No les falt\u00f3 trabajo durante d\u00e9cadas, siendo interminable el n\u00famero de guiones, de fotogramas o de carteles prohibidos, decapitados o mutilados por la afilada guada\u00f1a de su moralina.\u00a0Lo que el viento se llev\u00f3\u00a0(1939),\u00a0Duelo al sol\u00a0(1946),\u00a0Un tranv\u00eda llamado deseo\u00a0(1951),\u00a0De repente, el \u00faltimo verano\u00a0(1959) o, por supuesto,\u00a0Lolita\u00a0(1962), son s\u00f3lo algunos de los ejemplos m\u00e1s conocidos del denodado trabajo de la\u00a0censura\u00a0de\u00a0Hollywood\u00a0bajo la dictadura del\u00a0C\u00f3digo\u00a0Hays\u00a0(1934-1967). \u00a0Sin duda, la pel\u00edcula que reflej\u00f3 con mayor maestr\u00eda la capacidad del cine para socializar la sensualidad y el erotismo y para convertir a las ovejas en personas por encima de la censura fue la eterna\u00a0Cinema Paradiso\u00a0(1988), cuya escena final es inolvidable (spoiler)\u2026 Sin embargo, la naturaleza humana volvi\u00f3 a abrirse camino entre la censura y los prejuicios sociales, no sin dificultades ni fuertes pol\u00e9micas (como se pone de manifiesto en el\u00a0biopic\u00a0del controvertido\u00a0Kinsey, 2004), y el cine pudo empezar a canalizar libremente un sinf\u00edn de\u00a0imaginarios er\u00f3ticos\u00a0socialmente reprimidos. Son muy interesantes en este sentido las reflexiones de los psic\u00f3logos\u00a0Hodgson y Burque, autores de nuestra web de cabecera de psicolog\u00eda y cine\u00a0Filmoterapia, para quienes \u201cla fantas\u00eda es parte fundamental de la naturaleza humana [pero] lamentablemente solemos reprimir[la] de alguna forma\u00a0(secci\u00f3n sexo y cine). Si el erotismo es la \u201cexaltaci\u00f3n del amor f\u00edsico en el arte\u201d (Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola), el cine es una de esas artes que ha sublimado el amor f\u00edsico en sus m\u00faltiples expresiones desde sus mismos\u00a0or\u00edgenes\u00a0y por todo el mundo. En efecto, pr\u00e1cticamente todos los pa\u00edses y algunos de los mejores directores\u00a0pioneros del cine\u00a0cuentan con grandes obras del cine mudo en las que el erotismo es el principal protagonista: en el cine alem\u00e1n,\u00a0La\u00a0caja de Pandora\u00a0(1928) de\u00a0Georg Wilhelm Pabst\u00a0o\u00a0La princesa de las ostras\u00a0(1919) de\u00a0Ernst Lubitsch; en el cine sovi\u00e9tico,\u00a0Cama y sof\u00e1\u00a0(1927) de\u00a0Abram Room; en el cine sueco,\u00a0Erotikon\u00a0(1920) de\u00a0Mauritz Stiller; en el cine checoslovaco, tambi\u00e9n\u00a0Erotikon\u00a0(1929) o\u00a0Extasis\u00a0(1933) de\u00a0Gustav Machat\u00fd; en el cine franc\u00e9s,\u00a0Nana\u00a0(1926) de\u00a0Jean Renoir\u00a0o\u00a0La sirena de los tr\u00f3picos\u00a0(1927), de\u00a0Mario Nalpas\u00a0y\u00a0Henri \u00c9ti\u00e9vant; o en el propio Hollywood,\u00a0Salome\u00a0(1918) de\u00a0J.\u00a0Gordon Edwards, entre otras. Algunas de las protagonistas de estas pel\u00edculas, como\u00a0Theda Bara\u00a0o\u00a0Louise Brooks, estuvieron en los or\u00edgenes del\u00a0star system\u00a0pasando a ser mundialmente conocidas. En esta ocasi\u00f3n, nos quedaremos s\u00f3lo con algunas de las mejores obras cinematogr\u00e1ficas que han cultivado\u00a0imaginarios sensuales y er\u00f3ticos\u00a0en\u00a0los cinco\u00a0continentes, ya sea con especial delicadeza, con especial belleza o con especial crudeza. Estas pel\u00edculas son, en definitiva, la expresi\u00f3n de que existe un sinf\u00edn de formas de amar, pues\u00a0el amor es tan infinito como la imaginaci\u00f3n&#8230; Imaginario I &#8211; EL AMOR&#8230;\u00a0 El amante\u00a0(1992) Imaginario II\u00a0&#8211;\u00a0LA SALVACI\u00d3N&#8230; La chica del puente\u00a0(1999) Imaginario III &#8211; LA ADICCI\u00d3N&#8230; Shame\u00a0(2011) Imaginario IV &#8211; LA TENTACI\u00d3N&#8230; So\u00f1adores\u00a0(2003) Imaginario V &#8211; LO PROHIBIDO&#8230; Samsara\u00a0(2001) \u00a0 Imaginario VI &#8211; LO TRAUM\u00c1TICO&#8230; Sexo, mentiras y cintas de v\u00eddeo\u00a0(1989) Imaginario VII &#8211; EL DESEO&#8230; La mano\u00a0(2004) Imaginario VIII &#8211; LO FURTIVO&#8230; El \u00faltimo tango en Par\u00eds\u00a0(1972) Imaginario IX &#8211; LA MADUREZ&#8230; Verano del 42\u00a0(1971) Imaginario X \u2013 LA ESPERANZA\u2026 El piano\u00a0(1993) \u00a0 Imaginario XI \u2013 LO MISTERIOSO\u2026 El \u00faltimo vuelo del flamenco\u00a0(2011) http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=jL_c-KtP5-Y \u00a0","thumbnail_url":"https:\/\/jaimeburque.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Rita-Hayworth1.jpg","thumbnail_width":546,"thumbnail_height":838}