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</html><description>Esta semana en filmoterapia proponemos un cl&#xE1;sico del cine americano, Vive Como Quieras, un maravilloso film dirigido por uno de los directores mas admirados en filmoterapia, Frank Capra. Vivoleyendo traza un excelente an&#xE1;lisis de la pel&#xED;cula, de la felicidad y de la influencia de la sociedad occidental en la visi&#xF3;n de la vida. Una excelente cr&#xED;tica que esperamos que la disfruten y que animen a quien no ha visto la pel&#xED;cula a adentrarse en el mundo de Frank Capra. (Ver el trailer de Vive como Quieras) &nbsp; &#x201C;La haza&#xF1;a de ser feliz&#x201D; por Vivoleyendo Capra conoci&#xF3; una &#xE9;poca dorada en la Columbia, entre las d&#xE9;cadas de los treinta y los cuarenta. Desarroll&#xF3; el lado m&#xE1;s tierno y tragic&#xF3;mico y exalt&#xF3; valores como la bondad, la generosidad, la sencillez y el amor. Y algo imprescindible: la persecuci&#xF3;n de la felicidad. La sociedad estaba cada vez m&#xE1;s acelerada, m&#xE1;s deshumanizada, el gigante codicioso llamado ambici&#xF3;n sembraba infelicidad por doquier. Faltaba afecto, solidaridad, el simple gesto de hacer algo por alguien s&#xF3;lo por el placer de inyectar un poquito de alegr&#xED;a. Faltaban sonrisas sinceras, el disfrute de las peque&#xF1;as cosas. Ni m&#xE1;s ni menos que lo que viene sucediendo en estos siglos alocados y en nuestras civilizaciones hiperdesarrolladas, en duro contraste con otras subdesarrolladas, que tienen en com&#xFA;n el arrastrar un remolque saturado de desgraciados, olvidados, an&#xF3;nimos y frustrados. Una obra de teatro (y Capra llegar&#xED;a a especializarse a veces en obtener guiones basados en obras teatrales) sirvi&#xF3; de excelente base para una de las m&#xE1;s brillantes comedias de la historia: &#x201C;You can&#x2019;t take it with you&#x201D;, de George S. Kaufman y Moss Hart, que gan&#xF3; el Premio Pulitzer en 1937. En contraposici&#xF3;n a la realidad del sue&#xF1;o americano (que por muy bonito que quisiera pintar el panorama en la teor&#xED;a, en la pr&#xE1;ctica contribu&#xED;a a gestar una sociedad competitiva y materialista), la exitosa obra c&#xF3;mica, y el gui&#xF3;n adaptado para Capra, plantean un alejamiento radical de dicho sue&#xF1;o enga&#xF1;oso. Se contraponen dos mundos paralelos y opuestos: el opulento, snob, aburrido y rapaz de los altos burgueses sumergidos en un feroz sistema capitalista, y el sencillo, entra&#xF1;able, distendido y divertido de una clase media para la que el dinero es un factor de escasa importancia, sustituy&#xE9;ndolo por la riqueza de esp&#xED;ritu. Los econ&#xF3;micamente ricos son al final los m&#xE1;s pobres de todos, porque se agarran a un espejismo que s&#xF3;lo devuelve vac&#xED;o y soledad. Y por el contrario, los econ&#xF3;micamente pobres son los que poseen m&#xE1;s abundancia, en amor, amistad y felicidad. Un seguro para llegar a la plenitud. A. P. Kirby es un aguerrido empresario de altura, due&#xF1;o de empresas muy poderosas y un buitre que acosa a las presas hasta hacerse con lo que desea, que es tener m&#xE1;s. Pero en sus planes devoradores se clava una espina muy molesta: un vecino insignificante, Vanderhof, se niega a vender su casa, cuyo terreno servir&#xED;a para completar otro de los negocios de Kirby. Vanderhof es un patriarca filos&#xF3;fico, tranquilo y pac&#xED;fico. Un buen d&#xED;a decidi&#xF3; cambiar de arriba abajo su manera de actuar y decidi&#xF3; que era una tonter&#xED;a malgastar los valiosos d&#xED;as haciendo cosas que le disgustaban y que no serv&#xED;an m&#xE1;s que para ganar un dinero que le sobrar&#xED;a y del que no gozar&#xED;a. Dej&#xF3; sus negocios, desarroll&#xF3; sus aficiones y se entreg&#xF3; a los que realmente le importaban, su familia y amigos. Se dio cuenta de que con ganar lo justo para cubrir las necesidades, todo lo dem&#xE1;s ven&#xED;a rodado. Como &#xE9;l reza a Dios antes de comer, &#x201C;lo importante es la salud, y todo lo dem&#xE1;s lo dejamos en tus manos.&#x201D; Su casa es una olla de grillos donde cada uno hace lo que le gusta. &#xC9;l mismo, su hija, su yerno, sus nietas, el marido de una de ellas, la criada, el prometido de la criada, y algunos amigos de los que un d&#xED;a vinieron por cualquier motivo y acabaron qued&#xE1;ndose para siempre. La casa est&#xE1; abierta al que necesite calor y compa&#xF1;&#xED;a. Y ah&#xED; nadie se aburre. El tecleo de una m&#xE1;quina de escribir creando alguna novela imposible, una chica ensayando n&#xFA;meros de danza, su marido tocando el metal&#xF3;fono para ella, otra chica bajando por el pasamanos de la escalera y desafiando a su abuelo a hacerlo mejor, un hombre maduro aficionado a la pirotecnia, otro que fabrica juguetes e inventos&#x2026; Y entre las ocupad&#xED;simas empresas Kirby, y la disparatada y alegre familia Vanderhof, surge un romance: Tony, el hijo de Kirby, se ha enamorado de su secretaria, Alice, la nieta de Vanderhof. Est&#xE1;n hechos el uno para el otro. Tony es un buen muchacho que no ha heredado las ambiciones de su padre, y Alice es su chica ideal&#x2026; Enredos, escenas muy divertidas, encuentros desternillantes entre ambos mundos tan contrastados, con el punto en com&#xFA;n de los encantadores Tony y Alice y el elemento cat&#xE1;rtico de un Vanderhof magn&#xED;fico, encarnado por un Lionel Barrymore en un momento plet&#xF3;rico de su veterana carrera. Lo que cuenta es ser feliz, querer y ser querido. Todo lo dem&#xE1;s se lo lleva el viento.</description><thumbnail_url>https://jaimeburque.com/blog/wp-content/uploads/hkr4un0l.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>580</thumbnail_width><thumbnail_height>900</thumbnail_height></oembed>
