Editada por HODGSON & BURQUE psicólogos

Filmoterapia

Cine, coaching y psicología

Trainspotting (Elige la vida, elige un empleo, elige una familia…¿elige tu felicidad?)

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Trainspotting es una de las películas más subversivas e impactantes de la historia del cine. Posee una estética que resiste perfectamente el paso del tiempo, una electrizante banda sonora maravillosamente integrada, una mezcla milagrosa de humor y tragedia y unos personajes disfuncionales que se te quedan pegados para siempre en la retina. Esta semana queremos hablar de esta película en filmoterapia, porque no todas las películas que inspiran son historias de Walt Disney o tienen finales a lo Steven Spielberg. Y no, no hablaremos de la brutal descripción de las devastadoras consecuencias de las drogas o del terrible efecto psicosocial en las personas de una sociedad marginal. Queremos hablar de Trainspotting cómo una terrible, contradictoria y energizante reflexión sobre la felicidad.

“Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?”

“Elige tu vida…”. Así empieza Trainspotting, una ya mítica declaración de principios (o de antiprincipios)   que funciona como una intro a todo lo que va a pasar en la película pero también como un grito sarcástico sobre nuestra sociedad actual y la definición de la felicidad que nos han ido construyendo desde que nacemos. Ya solo por esta intro (que aparecerá una vez más en la película) la película merece un 10. Palabras muy válidas en 1996 y válidas también hoy en día. Hoy en esta declaración habría más referencias a los móviles, a las redes sociales  o a un internet nos rodea hasta asfixiarnos.Pero esta definición guiada de lo que debemos hacer para ser felices es casi la misma en 1996 que hoy en día.

Cambiemos ahora cada “elige” de esta definición de felicidad por un “debería” y todas esas frases seguirán sonando igual. Estamos rodeados de “Deberías” por todos lados, presiones sociales, culturales y sobre todo dentro del sistema capitalista actual que nos llegan a colapsar. Recordemos que los “debería” consisten en cambiar una preferencia, un deseo o una meta personal en un absoluto universal. Por ejemplo, una cosa es decirse que me apetece comprarme un Iphone (y si no no pasa nada), y otra es decirse que necesito un Iphone (y si no lo consigo me sentiré muy deprimido e infeliz). Cómo bien dice en la pelicula de Club de la lucha (otra gran película crítica con el consumismo actual) “La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos…”. Y esa es la trampa esquizofréncia del sistema actual. Desde que nacemos nos dicen que somos libres y que podemos elegir nuestra vida pero por otro lado nos bombardean con cómo deberíamos comportarnos y cuales debería ser nuestro camino correcto en la vida. Una locura disfrazada de “elige tu vida” pero que se convierten para muchas personas en un imposible con consecuencias muy negativas como caer en la infelicidad, en la depresión o como bien habla la película, en las drogas.

(Ver a continuación una de las mejores escenas de la historia del cine sobre los terribles efectos de la heorína)

En la película esta visión de los debería se define desde el comienzo en un todo o nada, con solo dos opciones a elegir: O todo o nada, o normal o marginal, o sano o insano. Cómo bien dice su personaje principal o eliges el camino correcto o te pasas a la heroína. Porque con los “deberías” no hay medias tintas, o das todos los pasos necesarios para ser feliz en la vida  o caerás en la marginalidad. Y ahí es donde deambulan todos los personajes de Trainspotting que funcionan como una especie de espejo reflector que nos llega desde el otro lado de la frontera de la “normalidad” y que nos hace pensar en nuestra vida. Obviamente en el otro extremo de la balanza tampoco se encuentra ningún tipo de felicidad y las consecuencias a nivel psicológico de buscar en las drogas lo que no tienes en la vida no son nada recomendables. Pero lo más increíble de esta película es que incluso en esa oscuridad de las drogas, la desesperanza y la marginalidad, el director nos enseña una luz de libertad y de energía apabullante que nos llena de vitalidad y que nos da esperanza para poder romper con las cadenas asfixiantes de los “elige” de la sociedad actual.No te dice cómo e incluso te habla del camino que toman sus personajes tampoco lleva a ningún lado. Pero te inyecta un sano chute de libertad que quizás pueda ayudarte a algo.

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Categoría: Otros

Etiquetas: Adicciones, Exito, Felicidad, Infelicidad, Pensamiento crítico

Etiquetas de cine: Análisis película, Cine internacional, Dramas, Largometrajes

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