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La enfermedad de querer ser normal

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Seguramente sea una de las palabras más nombradas en cualquier consulta de psicología. O mejor dicho, seguramente sea una de las metas más deseados por muchos pacientes, incluso más que metas tan demandadas como la felicidad, el bienestar o el éxito. Ser normal es una aspiración muy escuchada en terapia y así de primeras y sin pensarlo mucho el lector puede asumir que no hay ningún problema en ello y que intentar ser normal incluso sea un objetivo muy loable. Pero veremos a continuación cómo esta palabra hace mucho daño a la gente por su rigidez, su irrealidad y la sensación de imposibilidad que genera.

¿Que significa ser normal para una persona?

La verdad es que la palabra normal se ha convertido en uno de mis caballo de batalla como terapeuta, me parece una gigantesca distorsión de la realidad cuyas consecuencias son desastrosas a nivel psicológico. Podemos definir la normalidad como un ideal de perfección imposible, una especie de anhelo de estabilidad perfecta, de bienestar impecable o de reconocimiento social absoluto formulada de tal manera que es imposible alcanzar y por la que muchos pacientes se angustian, se frustran, se culpan o se desaniman intensamente.

El problema de querer ser normal es su dualismo extremo, si no logras ser normal solo te queda otra opción: la de “ser anormal”, o dicho de otra manera: lo patológico, el fracaso, lo desequilibrado, el trastorno, lo marginal…, no hay ningún matiz, ninguno color intermedio. o eres normal o no eres normal. Y punto. Esto en psicología es lo que se llama un “Debería”, una de las ideas irracionales que más daño hacen a las personas puesto que provocan un visión irreal, rígida y durísima de la realidad. Los “Debería” son un listón demasiado alto que seguramente nunca logres alcanzar, y una de las consecuencias de estos “Deberías” son los TODO o NADA, o llegas a ese listón o todo lo demás es terrible y por lo tanto como seguramente no logres superarlo solo te queda la opción de NADA. Todo esto provoca que tengamos visiones extremas de la realidad en donde solo hay dos caminos, o el 10 o el 0, el éxito o el fracaso, lo bueno o lo malo, feliz o infeliz, lo normal o lo anormal..
Además plantearse la normalidad como meta es algo mucho más difícil querer ser feliz o tener éxito (dos metas que si las definimos eficazmente de alguna manera se pueden conseguir al depender plenamente de nosotros). La trampa por lo tanto de de la normalidad es que es casi imposible de definir de manera concreta, eficaz y útil para nosotros. Es un listón demasiado alto, abstracto e indefinido que nunca alcanzaremos.

maya angelou

La enfermedad de querer ser normal

Veamos a continuación ejemplos de la normalidad como trastorno con frases escuchadas en muchos de los pacientes que viene a consulta:

— La normalidad como perfección mental. Esta idea vien de la típica idea irracional de que «uno es normal cuando está sano»; o que lo «normal» es ser feliz, equilibrado, estable…Por lo tanto, si uno tiene síntomas, emociones negativas u algún estado patológico, entonces se desviará de la normalidad. El problema aquí es,¿y si en algún momento de nuestra vida tenemos un problema psicológico, algo muy habitual?¿Que seremos, unos “anormales”?¿O unos trastornados?¿Nos tendrán que encerrar en un manicomio?¿Fracasaremos entonces como personas?Como bien dijo Freud: «Un YO normal es, como la normalidad en general, una ficción ideal.»Demasiada presión para ser feliz.

“Lo normal es no deprimirse ni agobiarse como yo lo hago, debo de estra loca”
“Lo normal es estar siempre contento no?”
“Quiero ser feliz como la gente normal”
“Con todo lo que tengo en la vida , lo normal sería ser feliz y yo no lo soy”

— La normalidad como perfeccionismo vital.  Aquí la gente se refiere a lo ideal, a lo perfecto, a cuando todas las áreas de la vida van bien, sin enfermedades, sin rupturas, ni muertes, ni conflictos, ni crisis, ni malas épocas, ni nada de ada. Esto es en sí un imposible.

“Lo normal es no ser tan desastre como yo”
“Me han despedido del trabajo y soy un fracasado porque lo normal es no me hubiesen echado”
“Lo normal es que no tenga tanto miedo a hablar en público,soy lo peor!”
“Quiero tener éxito como una persona normal”

— La normalidad como promedio imposible. Esta perspectiva se basa la mítica campana de Gauss, un clásico en la estadística. O estás montado en la misma cúspide de la campana de Gauss o la cosa va mal. Además muchas veces distorsionamos las estadísticas y creemos que lo normal es que todo el mundo es feliz cuando la estadística dice que uno de cada dos personas en Europa han tomado o toman algún psicofármaco.
“Lo normal es no ponerse tan nervioso cuando hablo con mi jefe”
“Que asco, no es normal que mi padre se haya muerto tan joven”
“Lo normal sería no ser tan bajo/ feo/gordo/ tener tantas arrugas/nervioso/tonto como yo”

La normalidad social. Esta es la normalidad que proviene de creer que es lo normal es lo que hace la gente que nos rodea. Entonces si no tienes una hipoteca, un Iphone, una familia, un coche o un tele de plasma eres un anormal.
“Me siento muy culpable porque mi familia me dice no es normal que me quiera ir de ese trabajo.”
“Me siento muy infeliz pero lo normal es que siga con mi pareja ¿no?”
“Yo solo quiero tener una familia/hijos/casa/trabajo/hipoteca como una persona normal”

La normalidad moral. Esta normalidad se define en base a todos los preceptos morales sobre el bien y el mal. Una trampa mortal porque es fácilmente distorsionable y contaminada por extremismos, sentimientos de culpa, aspectos religiosos o moralinas baratas que nos pueden hacer mucho daño.
“Estoy muy mal, siendo un hombre y que me gusten otros hombres no es lo normal”
“Lo normal es que no te enamores de otra persona si estás casado/ ser buena persona/ayudar siempre a los demás/no ser nunca egoísta”
“He leído en este libro de autoayuda que lo normal es ser feliz en la vida y me ha dado un bajón”
“Mi hija no es normal y lo estoy pasando muy mal por eso

Las nefastas consecuencias de tanta normalidad

En Filmoterapia nos encanta REQUISITOS PARA SER UNA PERSONA NORMAL (Leticia Dolera, 2015)  por que bajo la aparente ingenuidad de su historia, Leticia Dolera rebate como un martillo pilón la definición de lo normal que nos hemos construido en lo social, en lo psicológico, en lo afectivo, en lo físico, en lo moral…para mi es filmoterapia pura porque el trasfondo de la peli es una terapia cognitiva en estado puro.

Decía un psicólogo famoso que cuanto más conoces a alguien menos normal te parece, y siempre me ha gustado porque me parece muy cierto, cuando ves a alguien por la calle enseguida asumes que tienes casa, un trabajo, que su vida es perfecta… luego te miras a ti como lo hace la protagonista y asumes que tu vida es un fracaso por no ser tan normal como los demás.

Los ejemplos de este ametrallamiento a la normalidad por parte de la directora son muchos y queremos usarlas para explicaras consecuencias negativas de tanta normalidad en a vida de las personas, dejamos en primer lugar la lista de requisitos para ser una persona normal que hace la protagonista y todos los problemas que luego vemos en las consultas de psicología:

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Pareja. Desde el bombardeo masivo de la cultura actual diciéndonos que siempre deberíamos estar enamorados hasta la presión enorme de muchas personas por tener pareja al precio que sea, pasando por enormes dependencias afectivas, procesos de desamor patológicos, soledad, obsesiones por encontrar a alguien….
Trabajo .Obsesión por el éxito, por conseguir ascender, por ganar más dinero, hundirse ante situaciones laborales, depresiones tras perder un trabajo…
Casa. Estrés desorbitado por las hipotecas, obsesión por tener una casa en propiedad, malas decisiones en las compras, problemas graves tras una ruptura..
aficiones
Vida social. Sensación enorme de soledad, miedo a estar solo, adicción a las redes sociales…
Aficiones. Obsesión por viajar, por hacer cosas nuevas, por tener experiencias diferentes…Codicia, Incapacidad de vivir el presente, de disfrutar lo verdaderamente importante en la vida
Ser feliz. La obligación de ser feliz es una de las lacras de la sociedad actual.

Pero también tenemos otros ejemplos en donde se cuestiona la normalidad en la peli (y las consecuencias de esa “normalidad” que solemos ver en consulta):

La orientación sexual de las personas. Un clásico, la presión social de ser hetero, la falta de comprensión de la transexualidad o LGTB, miedos, inseguridades, represiones, etc
El concepto de familia. Otro clásico, idealizar la familia y no ser capaz de aceptar circunstancias negativas, malos momentos de los hijos o padres, duelos patológicos ante la pérdida de un familiar
El físico. Aquí podemos casos de gente que no aceptan algun defecto fisico, desde diabetes, secuelas de accidentes, caidas del pelo, enfermedades crónicas, envejecimiento…Estar gordo o no, problemas de alimentación, miedo a envejecer, o incluso miedo a la muerte.
La personalidad. Inseguridades, intolereancia, no aceptación de lo diferente, marginación de lo que no es normal, desde la introversión hasta cualquier trastorno de la personalidad, pasando por visiones diferentes de la vida que no se ajusten a la media.
La sexualidad. Miedo a salirse de lo convencional, tabúes, represiones, bloqueos e inmovilizaciones de la vida, falta de mente abierta…
Hombre/ Mujer. Incluso la película rompe en pedazos los típicos roles de hombre/ mujer de las comedias románticas americanas.Por ejemplo en terapia vemos machismos, sexismos o gente que cree que debería seguir con alguien porque es lo normal, o porque objetivamente es muy guapo, rico, buena persona o inteligente y acaban siendo muy infelices.

Categoría: Recursos psicológicos

Etiquetas: Emociones negativas, Felicidad, Infelicidad, Reflexiones terapeuticas, Terapia cognitiva

Etiquetas de cine: Análisis película, Cine español, Comedias

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