Editada por HODGSON & BURQUE psicólogos

Filmoterapia

Cine, coaching y psicología

Filmoterapia, los beneficios de cine en terapia (IV Jornada sobre Psicología y Artes Audiovisuales y Escénicas)

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Esta semana vamos a hacer algo diferente y muy especial en Filmoterapia, queremos compartir con tod@s nuestros seguidores la conferencia que voy a dar en Madrid sobre los beneficios del cine en terapia (dentro de IV Jornada sobre Psicología y Artes Audiovisuales y Escénicas). Así todos las personas asistentes podrán tener todo lo que hablemos y además, y siguiendo con nuestra filosofía de compartir, todo el que quiera podrá leerlo en nuestra web. La exposición la voy a a dividir en tres partes que nos ayudarán a entender mi personal visión de cómo unir cine y psicología de manera constructiva, motivadora  y terapéutica. Espero que os guste!

1. La evolución entre cine y terapia

En esta primera parte veremos la evolución de la relación entre cine y terapia a lo largo del siglo XX y hablamos de un punto de inflexión clave a finales del siglo XX que explica el origen de la filmoterapia

2. Mi evolucion en la  filmoterapia

En este segundo bloque hablaremos sobre cómo poco a poco fui moldeando y construyendo la filmoterapia a través de mi trabajo como psicoterapeuta.

3. Los beneficios de la filmoterapia en terapia

Y finalmente haremos un recorrido de todos los beneficios en consulta con ejemplos de algunas sesiones y videos

(Para ir abriendo boca que mejor que poner de las mejores escenas que existen sobre los maravillosos beneficios psicológicos del cine, de la película Hannah y sus hermanas)

1. LA EVOLUCIÓN DE LA RELACIÓN ENTRE CINE Y TERAPIA

El cine y la psicología son dos de los elementos más definitorios de nuestra sociedad actual, nacidos prácticamente a la vez a finales del siglo XIX  (el cine nace en 1895 con los hermanos Lumiere mientras que solo un año después, en 1896, nace la terapia psicoanalítica de Freud) y con un intensísimo desarrollo y madurez a lo largo del siglo XX. Dos simbólicas columnas de nuestra cultura moderna que son los ingredientes fundamentales de la filmoterapia. Por eso quiero empezar reflexionando sobre la evolución de una relación que en principio apenas existía pero con el tiempo ha ido creando ricos y variados lazos.

Durante casi todo el siglo XX, y para ser más exactos desde los años 30, el cine se convierte, en gran medida gracias a la enorme influencia de Freud y Jung (Persona, 1966, de Ingmar Bergman) en el espejo de los trastornos psicológicos que la psicología aborda durante ese siglo. Desde las adicciones (Días sin Huella, 1943, de Billy Wilder), hasta los trastornos mentales (¿Que fue de baby Jane?, 1962, de Robert Aldrich); desde las consecuencias psicológicos tras dos guerras mundiales (Los mejores años de nuestra vida, 1946, de William Wyler) hasta los nuevos conflictos intergeneracionales (Rebeldes sin causa, 1955, de Nicholas Ray). Una fuente inagotable de historias en una relación que podríamos definir como unidireccional (era la psicología siempre aportaba nuevas historias al cine) y de carácter negativo (al reflexionar el porqué de los puntos débiles del ser humano.

A través de los últimas décadas del siglo XX vemos cómo el cine aborda con cada vez mayor complejidad (Happiness, 1998, de Todd Solondz), realismo (Una mujer bajo la influencia,1974, de John Cassavetes), desinhibición (Alguien voló sobre el nido del cuco, 1975, de Milos Forman) e incluso sentido del humor (Casi todas las películas de Woody Allen) todos los nuevos problemas psicológicos que afectan a las sociedades occidentales. Ya no hay represión y puede hablarse de todo con cada vez más naturalidad pero vemos como la relación entre psicología y cine sigue siendo la misma, es la psicología la fuente de inspiración para el cine, fijándose siempre en sus trastornos y problemas. Pero a finales de los noventa del siglo pasado, la confluencia de tres elementos iba a cambiar, casi de golpe, esta relación.

Por un lado tenemos que en 1998 Martin Seligman (presidente ese año de la Asociación Americana de Psicología) pone los fundamentos de la psicología positiva, una nueva rama que revolucionará los mismos pilares de la psicología y cuyo objetivo será estudiar científicamente el funcionamiento óptimo del ser humano. Hasta ese momento la psicología se había pasado 100 años estudiando “por qué funcionamos mal y como arreglarlo” y es a partir de 1998 cuando comienza una corriente que se dedicará a estudiar “por qué estamos bien y cómo promoverlo”. De repente la unión entre cine y psicología iba más allá de las enfermedades, trastornos y adicciones y se avanzaba a una relación mucho más rica y positiva, por ejemplo el estudio de los beneficios que puede tener el cine en el ser humano. Por primera vez la psicología empieza a estudiar porque nos aporta tanto reír con una películas de los hermanos Marx, ver Cantando sobre la lluvia, Rocky o La Vida es Bella…La psicología empieza a darse cuenta de todos los beneficios psicológicos del cine e incluso se propone estudiarlos.

Por otro lado tenemos la espectacular evolución de internet a finales del siglo XX, algo que provoca un acceso cada vez más fácil a todo tipo de recursos audiovisuales de manera ágil, rápida, y sencilla (podemos encontrar en Internet cualquier película o serie en minutos). Internet pone a disposición del que quiera todas las películas del mundo y facilita tanto al terapeuta como al paciente el acceso a los recursos audiovisuales necesarios en filmoterapia.

Finalmente el tercer elemento consiste en el desarrollo de una visión cada vez más multidisciplinar en todas las áreas de trabajo. Debido a las nuevas tecnologías vivimos en una época en donde el acceso tan enorme a tanta información está permitiendo que corrientes y visiones muy diferentes se unan y se alimenten unas de otras (y multiplicando su poder). Por ejemplo el cine y la psicología.

Con estas tres claves empezamos a entender como muchos psicólogos (y otros profesionales) poco a poco han ido introduciendo en terapia nuevos elementos audiovisuales al darse cuenta de que el cine es una herramienta muy atractiva para el desarrollo del paciente. Tras más de 100 años de historia, cine y psicología se encuentran más unidos que nunca en una influencia que ya no es unidireccional (de la psicología al cine) y negativa (solo enfermedades), es una relación mucho más rica: Es bidireccional con la influencia del cine en la psicología) y también positiva (se aplican los beneficios psicológicas del cine). Una nueva y maravillosa relación que yo he ido desarrollando a través de la filmoterpia.

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2. MI EVOLUCIÓN EN LA FILMOTERAPIA

Hace 12 años empecé a trabajar en el gabinete de psicología en donde aún sigo, venía con las ganas de poner en práctica toda la teoría que me había “empollado” durante las carrera quería y aplicar a rajatabla las sesiones tal y como nos decían los manuales de psicoterapia… pero muy pronto me di cuenta de una cosa, de que a los pacientes no les van ni la rigidez ni los rollazos que aprendemos en la carrera. En una terapia si hay algo que es fundamental es llegar a la persona para que integre los conceptos y sobre todo para que se motive a cambiar y a trabajar en ella misma. Por definirme un poco a nivel “teórico”, podríamos decir que mis terapias son cognitivas y apoyadas siempre en una visión muy humanista y de crecimiento personal. Por ejemplo, dentro de la propia terapia cognitiva, pronto me di cuenta también de que por mucho que le insistía a los pacientes en hacer el típico registro de pensamientos y emociones para casa, acababan haciéndolo en el último segundo (si es que lo hacían), aprisa y hasta con ansiedad. De nuevo vi que había que motivar y llegar a la gente. A mi siempre me ha gustado el cine, así que aprovechando la coyuntura empecé a proponerles películas para completar lo que veíamos, también les ponía  extractos de películas o a indagaba en sus gustos para aprovecharlo y poder incidir en la terapia a partir de sus personajes favoritos,de sus actores, actrices o directores de cine favoritos. Poco a poco me di cuenta de que una película (si la enfocas correctamente a nivel terapéutico)  puede tener una efecto muy potente en los pacientes

Como ya expliqué antes, sin internet no hay filmoterapia, al menos en mi caso. Gracias a internet, la rapidez de acceso a casi cualquier película, escena o diálogos es absoluta, lo que permite improvisar durante la terapia alguna escena o proponer alguna películas para casa. En terapia siempre hay un punto importante  de personalización e improvisación, pero insisto, siempre apoyado de un amplio conocimiento a nivel terapéutico.

Pues lo dicho, la cosa funcionaba muy bien así que el siguiente paso que di fue empezar a estudiar sobre el tema, investigué recursos serios sobre cine y terapia y me di cuenta de que lo que no había tantos recursos como yo me esperaba, había cosas en inglés pero no mucho más (y casi siempre enfocado a catalogar los trastornos psicológicos a través de las películas). Así que me puse manos a la obra, durante años me empapé de películas (de clásicos , de modernas, de independientes…), trabajé con otros psicólogos (muy importante mi hermana Olga Burque) y empecé a hacer una guía de películas para los pacientes y a estudiar cómo podía integrar terapia y cine de una manera efectiva. Fui categorizando películas alrededor de las fortalezas psicológicas de Seligman, de  la resiliencia o el crecimiento postraumático. Pero ya que estaba también las categoricé alrededor del amor y desamor, del duelo, el mindfulness, del trabajo de ideas irracionales o del crecimiento personal. Ya tenía  un esbozo de lo que luego sería la Guia de filmoterapia

Luego con el tiempo decidí hacer algo más, crear una web en donde el paciente (y quien quisiese, desde psicólogos hasta cinéfilos) pudiese acudir a elegir una películas o a leer sobre un tema. Quería compartir todo lo que había estudiado y categorizado para que otras personas tuviesen esa info y pudiesen seguir trabajando en la relación de cine y terapia. Finalmente logré crear una web con más de 3.000 películas catalogadas y un blog con más de 300 artículos sobre cine y psicología. En este sentido estoy muy contento porque he visto como mi web ha servido a muchos profesionales, ya no solo psicólogos que me han escrito dándome las gracias por aportarles tan cantidad de recursos para sus terapias, también he llegado a otras áreas como la Asociación Española Contra el Cancer (AECC), un taller de habilidades para personas sin recursos, un curso de mindfulness, de coaching o el ejemplo más reciente, el comentario de esta última semana en donde una persona se apoyaba en mi web para realizar un curso de risoterapia.

3. LOS BENEFICIOS DEL CINE EN TERAPIA

Cada vez que vemos una película o serie disfrutamos (muchas veces de manera inconsciente) de los maravillosos beneficios psicológicos del cine, ¿quién no ha quedado marcado por una película que le ayudó a cambiar su perspectiva vital? ¿O tiene presente siempre una escena que le ayudó a comprender partes de su vida? ¿O recuerda esa comedia que tanto le alivió en una época de crisis? Está claro que el cine tiene una serie de “ingredientes”  que le hacen muy diferentes a otros canales (como por ejemplo un libro) y que le vuelven una gran aliada de la terapia. Antes de seguir con los beneficios veamos algunos de estos ingredientes:

  • Intensidad, en una película se deben resumir en minutos un gran número de historias, personajes, escenario y cronología. Esta fuerza con que se narran las historias es muy efectiva para sumergirse en la terapia y trabajar en uno mismo.
  • Duración, si incluimos series y cortos, podemos decir que la duración de una película se encuentra entre los 10 minutos y las 5 horas, siendo 90 minutos la duración media. Una película dura lo que una sesión terapéutica larga, el tiempo necesario para transmitir las herramientas y recursos necesarios.
  • Aprendizaje, la mayoría de las películas funcionan como alegorías, en gran parte de la misma manera como lo hacen los cuentos, mitos, chistes, fábulas, sueños y que pueden ser utilizados en la terapia. El efecto cognitivo del cine de terapia se explica a través de recientes teorías del aprendizaje y la creatividad, que sugieren que tenemos siete “inteligencias”. Cuantas mas inteligencias utilicemos, más rápido aprenderemos ya que empleamos diferentes métodos de tratamiento de la información. Ver una película puede necesitar todas las inteligencias: la lógica (el argumento), la lingüística (diálogos), la visual-espacial (imágenes, colores, símbolos), el musical (sonidos y música), los interpersonales (cuentos), el cinestésicos ( movimiento), y el intra-psíquico (orientación interna).
  • La identificación con los personajes, el objetivo del director es paralelo al terapeuta, se convierte en el mismo que la filmoterapia, que público y paciente logren identificarse con los personajes y sentir los cambios, pensamientos y procesos que ellos están viviendo.
  • La atención, en un mundo de tanto impacto audiovisual, solemos prestar más atención y concentración a las imágenes. En ese aspecto tiene por tanto mas valor que un libro o audiolibro, incluso llegamos a prestar más atención a series cortas que a películas medias.

    El objetivo de la filmoterapia es cocinar todos estos ingredientes y conseguir un maravilloso complemento que enriquezca la terapia psicológica. Vamos a ver a continuación algunos de estos beneficios psicológicos del cine (que como dijimos antes, seguramente alguna vez hemos experimentado) y cómo se pueden utilizar para trabajar a nivel terapéutico desde varios planos y con una gran variedad de enfoques. Pero siempre teniendo en cuenta que los medios audiovisuales son herramientas que complementan las sesiones (como lo podrían hacer un libro o un artículo) y que necesitan por lo tanto de una sólida terapia ( en mi caso una terapia cognitiva pero también humanista y de crecimiento personal)

    Por último recordar que los beneficios de la filmoterapia son también recursos “aptos para todos públicos”, porque en el cine siempre podremos encontrar una visión, una emoción o un reflexión nueva y maravillosa, o como decía Steve Martin en Gran Canyon (Lawrence Kasdan, 1991) “Eso es parte de tu problema, no has visto suficientes películas. Todos los enigmas de la vida se contestan en ellas.”

Veamos a continuación estos beneficios:

15 BENEFICIOS PSICOLÓGICOS DEL CINE

 1. Nos llena de emociones positivas

Alegría, admiración, ilusión, esperanza, relajación,…El cine.genera emociones en el espectador y muchas veces son emociones tan poderosas que nos llenan de energía Y si algo tienen las emociones positivas es el efecto cascada que producen en nosotros, haciendo que veamos las cosas de otra manera, ganando en confianza, tomando decisiones…

Ej. Intocable (2011) de Olivier Nakache

2. Nos expone a nuestros miedos

 Muchas veces, el visionado de una escena o película en concreto nos hace enfrentarnos a nuestros mayores temores (incluos vitales como envejecer o tner un accidente) y nos expone a nuestras sensaciones permitiéndonos ser más conscientes de ellas y poder trabajar para extinguirlos.

Ej. Mar adentro (2004) de Alejandro Amenabar

3. Nos ayuda a enfocar mejor nuestros problemas

Algunas películas hacen que veamos la luz ante un problema al vernos reflejados en el personaje o las circunstancias que se desarrollan. Cuando nos identificamos con un personaje que tiene nuestros mismos problemas aumenta nuestra empatía y asimilamos mucho mejor su evolución personal. De esta manera durante la historia podemos aprender  mucho sobre como el personaje evoluciona en el proceso de toma de decisiones del personaje y sus dificultades.

Ej. Que bello es vivir (1946), de Frank Capra

(En esta escena de la película Manhattan, Woody Allen reflexiona sobre los males de nuestra sociedad y por qué merece la pena vivir)

4. Tiene una función catártica.

Según Aristóteles, la catarsis es “la facultad de la tragedia de descargar al espectador de sus propias bajas pasiones al verlas proyectadas en los personajes de la obra”. Cuando vemos una película muchas veces experimentamos dichas pasiones junto con los personajes, pero sin temor a sufrir sus verdaderos efectos. Películas violentas, escenarios catastróficos, terror, acción, aventuras al límite… son todas historias que nos provocan una gran descarga emocional y nos desahogan en muchas ocasiones de nuestra vida cotidiana.

Ej. Kill Bill (2003), de Quentin Tarantino

5. Nos relaja

El cine nos relaja porque nos distrae reconduciendo nuestra atención hacia una actividad externa y disminuye por tanto nuestros  niveles de ansiedad y estrés. Todos los géneros de cine o televisión se convierten en potentes distractores con historias y escenarios diferentes que bien enfocados (y de manera equilibrada) pueden tener un gran valor relajante.

Ej. Cualquier serie que enganche

6. Nos motiva

Muchas películas nos motivan a lograr algún objetivo, por la fuerza de sus personajes, por la energía con que el director nos propone la historia, por su música, sus escenas, su guión…El cine nos ayuda a visualizar nuestras metas y luchas por ellas,  a dar pasos en pro de nuestros objetivos vitales.

Ej. Cadena Perpetua (1992) de Frank Darabont

(En esta escena vvemos un poderoso discurso de Rocky Balboa a su hijo que no deja a nadie indiferente)

7. Nos hace reír

El poder de la risa en nuestra salud física y mental es innegable. En ese aspecto el cine se ha convertido en nuestra sociedad actual en una de las mayores fuentes de “carcajadas”, por eso, que mejor terapia que ver una película o serie de humor y comprobar sus beneficios.

Ej. Con faldas y a lo loco (1959) de Billy Wilder

8. Nos hace llorar

El cine también genera emociones negativas como la tristeza, la angustia o  la frustración a partir de historias en donde nuestras emociones afloran al máximo, en donde incluso lloramos,  y en donde estamos en contacto con los mas íntimo de nuestro ser.

Ej. Celebración (1998), de Thomas Vinterberg

9. Desarrolla nuestra creatividad

Las películas también nos aportan visiones muy diferentes de nuestra realidad y de nuestros esquemas mentales que nos ayudan a enriquecernos intelectualmente, a ser más flexibles o a ganar en perspectiva y  en imaginación. Elementos todos necesarios para una sana creatividad

Ej. El viaje de Chihiro 2001 de Hayao Mizayaki

10. Nos ayuda a replantearnos nuestras actitudes negativas

Muchas películas nos aportan perspectivas diferentes, en donde nos sentimos identificados con el personaje, nos metemos en su piel y vivimos su evolución a lo largo de la historia. Estas historias y metáforas que nos ayudan a reflexionar sobre nuestro enfoque cognitivo replanteándonos ideas irracionales y cambiando nuestra actitud.

Ej. El mago de Oz (1939) de Victor Fleming

11. Aumenta y mejora nuestras relaciones

No digamos de los beneficios colaterales de películas y series, quedar con amigos para ver una serie, dejarse películas o hablar intensamente sobre puntos de vista cinéfilos, polémicas, reflexiones… todo esto tiene un valor social y afectivo que siempre nos reporta beneficios.

Ej. Ver la serie de Juego de Tronos con los amigos

12. Nos provoca una intensa reflexión

Muchas películas nos han hecho reflexionar sobre cuestiones vitales, espirituales e existenciales gracias a un formato audiovisual que nos permite crear escenarios imaginarios, históricos o documentados. Una reflexión aumenta nuestro pensamiento crítico al replantearnos actitudes personales.

Ej. Gattaca (1997) de Andrew Niccol

13. Nos ayuda en la pérdida

En momentos de desamor, paradójicamente vemos películas de desamor, buscando regodearnos en nuestro dolor. De forma equilibrada, estos visionados forma parte del proceso de duelo, afrontar la perdida y reconocerla

Ej. Inside out/Del Revés (2015) de Pete Docter, Ronnie Del Carmen

(La opera prima de Robert Redford, Gente Corriente, es una de las mejores películas sobre el duelo. En esta escena vemos un gran momento de la terapia psicológica entre Judd Hirsch y Timmoty Hutton)

14. Nos eleva

La elevación es lo que sentimos cuando presenciamos algo que nos asombra, conmueve o inspira, particularmente cuando se trata de una acción admirable por parte de una persona. Presenciar la grandeza de otras personas a través del cine nos inspira a tratar de hacer algo similar, a ser mejores e incluso a dar pasos para cambiar nuestras vidas o desbloquear nuestras actitudes. Cuando pensamos en la elevación, pensamos en los momentos en los que nos sentimos orgullosos de pertenecer al género humano.

Ej. Schindler’s List (1993) de Steven Spielberg

15.Nos hace consciente de nuestras fortalezas psicológicas.

Muchos de los grandes personajes del mundo del cine muestran a lo largo de la historia una o varias de estas fortalezas psicológicas y nosotros como espectadores en seguida apreciamos y admiramos estas cualidades ayudándonos a ser consciente de nuestras fortalezas y de su valor para una vida llena de plenitud y realización.

Ej. Amelie (2001) de Jean-Pierre Jeunet   

En mis terapias, y siempre que puedo, intento exprimir todos estos beneficios al máximo. Obviamente depende de cada paciente, de sus motivaciones, de las peticiones que hagan a nivel filmoterapeutico  y de su cultura cinéfila, pero siempre hay alguna tonalidad de filmoterapia en mis sesiones. Por ejemplo, el primer día, cuando explico cómo creamos las emociones desde la terapia racional emotiva, a los pacientes les envío desde mi blog un resumen de los hablado con tres video de apoyo. Uno de ellos es el corto de el circo de las mariposas, una historia muy recomendable y de una grandísima calidad que nos explica  a la perfección la increíble capacidad del ser humano de poder moldear su actitud para que incluso en situaciones objetivamente muy adversas ser capaz de enfocar proactivamente. Ese corto completa todo lo explicado en consulta porque añade una historia muy emocional que refuerza lo que intento explicar.

Luego, tras cada sesión suelo mandar a los pacientes artículos de mi blog en donde hablo de la autoestima o de actitudes erróneas como el perfeccionismo, el victimismo o los “debería” y siempre incluyo frases, cortos o escenas de películas. Además les dejo la guia de filmoterapia para que si quieran, vean películas que luego comentamos en consulta. En este sentido mucha gente, aunque no sean grandes cinéfilos acuden a esta guía y movidos por sus propias motivaciones ven películas que les llegan a impactar. Me acuerdo ahora de un paciente que vió El Indomable Will Hunting y le ayudó a tomar una decisión en su vida en la que estaba atascado u otro que vió All That Jazz y se atrevió a dar los primeros pasos en busca de su meta como diseñador( que finalmente acabaría consiguiendo)

(Impresionante escena de la película Angel-A, Luc Besson 2005, en donde se explica de manera magistral el significado y la fuerza de la autoestima)


Siguiendo el trabajo cognitivo, cuando tengo que explicar las distorsiones cognitivas, uno de los mayores tostones de la terapia cognitiva (pero de una gran valía si se explican bien), utilizo a mi gran amigo Homer Simpson (a quien suelo acudir bastante porque es un personaje muy conocido y cercano para todos) para que en mi blog sea él quien explique estas distorsiones. Por otro lado, cuando trabajo el duelo o el desamor suelo acudir a películas que explican maravillosamente las fases del proceso del duelo como Gente Corriente, Nos Sos Vos Soy Yo o Inside Out (Del revés). En estos casos a los paciente les suele servir de gran ayuda ver estas películas  para comprender sus emociones y ser mas consciente de estos procesos de aceptación. De nuevo hay que personalizar mucho la propuesta de películas para que sea el momento preciso y tenga un valor para la persona.

(Groucho Marx en menos de 30 segundos se anticipa negativamente a una situación y crea una profecía autocumplida como una casa..las consecuencias son nefastas)

También utilizo series o películas actuales para explicar cuestiones clave, por ejemplo con Juego de Tronos. Mucha gente acude a consulta quejándose de sus circunstancias tan negativas, de la injusticia que le rodea, de la mala suerte o de sus trabajos, cayendo en victimismos que les bloquean y que les pueden generar much ansiedad e incluso depresión. Gracias a Juego de Tronos, mucha gente entiende muy rápidamente el concepto de resiliencia o proactividad. En esta serie tenemos un mundo despiadado, muy injusto y cruel como punto de partida, y vemos como muchos de los personajes de la serie son capaces de ser plenamente proactivos ante situaciones muy extremas, aceptando sus circunstancias y buscando constantemente estrategias para seguir adelante ( véase el caso de Tyrion Lannister o Daenerys Targaryen)

Por último quería hacer una mención a Woody Allen, que como podéis ver  suele aportar muchas cosas en consulta, ya no solo por sus películas en donde habla muchas veces de los problemas del ser humano actual muchas veces abordada con sentido del humor (un elemento que por cierto utilizo mucho en consulta). También porque tiene tantas escenas magistrales que puedes ponersela al paciente sin que haya visto ni una sola película de Woody y comprender fácilmente los puntos que se están trabajando en terapia.

(Para acabar, e igual que empezamos con una escena grandiosa sobre los beneficios del cine, os dejo otra escena mítica de la película Cinema Paradiso para ver como el cine nos remueve y nos invade de emociones que podemos utilizarlas para construir muchas cosas, por ejemplo una terapia)

Categoría: Recursos psicológicos

Etiquetas: filmoterapia, Inspiración, Llorar como terapia, Miedo y terapia, Reflexiones terapeuticas, Risoterapia, Terapia cognitiva

Etiquetas de cine: Especiales, Listas

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