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Filmoterapia

Cine, coaching y psicología

El Festín de Babette (Gabriel Axe, 1987)

Esta semana en filmoterapia proponemos la película ganadora al oscar a la mejor película extranjera de 1987, El Festín de Babette, un bello ensayo sobre los beneficios de la fortaleza psicológica de la gratitud, llena de optimismo, sabiduría y sobre todo, una película sobre el aquí y el ahora y la extraordinaria capacidad del ser humano de vivir el presente, ya sea durante una cena inolvidable como en el día a día de un pueblo remoto. Nuestra colaboradora Vivoleyendo nos regala una sensacional crítica que animará a más de uno a ver está película. Que lo disfrutéis.

EL FESTÍN DE BABETTE, 1987,  de Gabriel Axel (Cuento: Isak Dinesen)

Sinopsis.

Siglo XIX. En una remota aldea de Dinamarca, dominada por el puritanismo, dos ancianas hermanas, que han permanecido solteras, recuerdan con nostalgia su lejana juventud y la rígida educación que las obligó a renunciar a la felicidad. La aparición de Babette, que llega desde París, huyendo del Terror, cambiará sus vidas. La recién llegada tendrá pronto ocasión de corresponder a la bondad y al calor con que fue acogida. Un premio de lotería le permite organizar una opulenta cena con los mejores platos y vinos de la gastronomía francesa. Todos los vecinos aceptan la invitación, pero se ponen previamente de acuerdo para no dar muestras de una satisfacción que sería pecaminosa. Pero, poco a poco, en un ceremonial intenso y emotivo, van cediendo a los placeres de la cocina francesa. (FILMAFFINITY)

Crítica (Vivoleyendo).

Un pequeño prodigio presentado con una sencillez abrumadora y hermosa. Una lección de humildad bajo la batuta tierna y acogedora del danés Gabriel Axel, que ha sabido tocar el registro más suave y la campanada más gozosa para el corazón de una espectadora como yo.
Joyas como la presente, ofrecidas bajo un aspecto modesto, sin grandilocuencias, saben desgranar una filosofía de vida que es alimento para el espíritu y alas para el sentimiento.
Con su mirada amable, optimista y sorprendentemente sensible, Axel retrata el alma colectiva de una comunidad luterana y puritana asentada en una aldea costera de Dinamarca. Gentes dedicadas a su sincero culto a Dios y a promulgar la austeridad exterior para el enriquecimiento interior y la convivencia pacífica en la que las tentaciones terrenales son vencidas por medio de una intensa fe.
Axel podría haberse decantado por derroteros de insatisfacción personal de las tres protagonistas, basándose en la extrema austeridad de sus vidas, pero no lo hace. Las abnegadas y encantadoras hermanas Filippa y Martina derraman tanta bondad y encuentran tanto consuelo en su fe y en su afecto espontáneo hacia el prójimo, que es inconcebible que puedan sentir insatisfacciones profundas. Renunciaron al amor y cambiaron el curso del destino de dos hombres que hallaron en ellas una fuente de paz y armonía en un momento crucial de su pasado, para llevar en adelante existencias mucho más ricas y satisfactorias espiritualmente. Axel no intenta disimular el hecho de que ellas llegaron a plantearse en aquel momento de su juventud el concederse una oportunidad para el amor, y que tal vez sienten nostalgia por lo que dejaron marchar. Pero si hubo en ellas alguna añoranza de aquello a lo que renunciaron, sin duda la compensaron con su vida dedicada a la alabanza de Dios y al servicio a sus semejantes.
La llegada de Babette, una mujer francesa maltratada por los acontecimientos de su país, supone un soplo de aire renovado en la comunidad. Sola en el mundo, aferra con adoración la caritativa y desinteresada mano que las dos hermanas le tienden, y se integra con agradecimiento en la minúscula aldea. Y un día tendrá la oportunidad de devolverles a todos las atenciones recibidas… Y lo hará a su manera especial y única, enseñando a esas gentes sobrias a valorar un poco más los pequeños placeres.
Sobresaliente drama filosófico y espiritual que, equiparando las delicias gastronómicas a la satisfacción del alma, invita a disfrutar de lo que la vida nos regala. A aprender el don de saber dar y saber recibir. A sentirse en paz con uno mismo.
No es necesario ser especialmente creyente para que nos llegue el mensaje de esta bonita historia que trasciende más allá de lo religioso y alcanza la misma esencia de la búsqueda del equilibrio personal.

Categoría: Films analizados

Etiquetas: Amistad, Gratitud, Mindfulness, Optimismo, Sabiduría, Vivir el presente

Etiquetas de cine: Análisis película, Dramas, Largometrajes

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3 comentarios

  1. Gracias por compartir, estoy tratando de componer algo de como perdonar usanso la sicologya pero atraves de peliculas. muchas gracias por la ayuda.

  2.  
     
    Una de mis películas preferidas desde que la vi en 1987. También lo es del Papa Francisco y de Ferrán Adriá.
    Me la puse hace un poco un día de Año Nuevo. Siempre me emociona.
     
    Está basada en un cuento de Karen Blixen (recuerden, MEMORIAS DE ÁFRICA).

    Además de la frase que ponéis ahí –que me encanta– he descubierto hoy, el día que ha muerto su director Gabriel Axel, esta otra que le quiero dedicar:

    ”En el Paraíso tú serás el gran artista”.

     

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