Editada por HODGSON & BURQUE psicólogos

Filmoterapia

Cine, coaching y psicología

Cadena perpetua/The Shawshank Redemption (Frank Darabont , 1994)

Andrew Dufresne tiene una cómoda y tranquila vida como vicepresidente de un banco y un matrimonio aparentemente normal. Un día se entera de que su mujer tiene como amante a un famoso golfista, y poco después aparecen ambos asesinados. Andrew es entonces acusado a doble cadena perpetua, sin recordar absolutamente haberlo hecho.

Al ingresar en prisión, Andrew empieza su estancia en silencio, lejano a todo, frío ante lo que allí encuentra. Concebir esta idea, pasar el resto de tu vida condenado, entre rejas, sin intimidad, sin espacio real, una vez más, sin libertad; con todo el tiempo del mundo concentrado en un mismo rincón para reflexionar incesantemente. Es un trabajo difícil, que fácilmente puede salir mal si no te adaptas a lo que tienes, al espacio y al minuto.

Ante esto, la mejor opción es buscarse dentro de la prisión, una vida lo más cercana a la que podría tener en la calle. Una rutina decorada por aficiones, por pequeñas motivaciones para así poder alejarse mentalmente de la realidad. Así, Andrew se acerca a Red, uno de los jefes de una pequeña mafia de sobornos, para conseguir material para tallar minerales. Empezando entonces una amistad que irá solidificándose año tras año en la cárcel.

Cadena Perpetua 3| Cine y terapia

Encontramos otra vez la autoridad pasada de rosca, el abuso de poder, coercitiva, por golpes y amenazas. Sin miramientos, sin ver a una persona, sino un número, una condena, un presidiario.

La máxima de aprovechar en positivo las circunstancias, en este caso es llevado a una situación extrema. Que para los que llevan una cadena perpetua se convierte en una normalidad, en su día a día, es eso lo que viven ahora, es su vida. Y en ella, tratarán de maximizar sus distracciones, sus aptitudes y habilidades, desarrollar lo que son y lo que saben. Para así evitar que la rutina carcelaria les coma.

La vida de un individuo se forma por círculos diferentes, personas más o menos importantes, hábitos, planes, valores, trabajo, estudios,… Se trata de aprender a mantenerlos todos en vivo, con fuerza, por si se cae uno, no irse abajo con él, sino contar con el resto de pilares, aunque sean sólo refuerzos para hacerse con otro.

Una vez más vemos que allá a donde vamos, acabamos adaptándonos si no queda otra. Tenemos una mayor capacidad para afrontar experiencias traumáticas y extraer beneficios, de lo que creemos y esperamos. Dicen que la resistencia de las personas en situaciones críticas se vuelve elástica y moldeable, el viento la empuja hacia un lado, y ésta se dobla, pero no rompe; cambia sus propiedades.

Es duro, pero también supone una oportunidad para tomar conciencia y reestructurar la forma de entender y concebir el mundo. Así también es más fácil cambiar uno en positivo.

Durante toda la película aparecen destellos de las cosas buenas, “es lo único que no hace falta entender”, dice Andrew en una escena cercana a la desesperación. Cuando escuchan ópera en los altavoces del patio, cuando el viejo Brooks cuida de un polluelo caído de un árbol, cuando el mismo Andrew talla todas las figuras de un ajedrez. Son los complementos que dan vida cuando parece que no la hay, y que aumentan la sensación y la llama aun sintiéndonos vivos.

Son estos complementos los que va a usar Andrew hasta el final, para fomentar la esperanza que en una cadena perpetua pierde su sentido, pues media vida dentro de una prisión, hace que el exterior dé miedo, esté falto ya incluso de rutinas, pero también de oportunidades, y sobre todo, falto de personas y planes (lo que se llama estar institucionalizado).

Y sin embargo, es esto lo que forma la fortaleza del yo, “ese algo que tienes dentro y que no te pueden quitar, que es tuyo”, que crece si lo consigues llevar a cabo. Así lo hará el protagonista de la película, cuando ya parece haber llegado a su límite, al que todos tenemos, es cuando recoge toda esa fortaleza acumulada y les da la vuelta a muchas estructuras, a muchas vidas. Con un final sorprendente para todos, incluso para el mejor amigo de Andrew, Red.

Cadena Perpetua da una imagen sobre las cárceles en los años 50, su falso sentido de rehabilitar para después reinsertar peor en la sociedad a aquéllos que delinquen. Un concepto que quizás está empezando a cambiar hoy en día.

Pero es ésta más una película sobre la transparencia, sobre el fondo y la resistencia de las personas, y sobre la amistad pura. Es todo ello lo que acaba consiguiendo normalizar un centro penitenciario, a la gente que hay dentro, y de ahí sacarlo en grande a la vida.Dedicarse a vivir, o dedicarse a morir.

(Olga Burque) Filmoterapia

SINOPSIS: Acusado del asesinato de su mujer, Andrew Dufresne (Tim Robbins) es enviado a la prisión de Shawshank para ser encerrado de por vida. Con el paso de los años conseguirá ganarse la confianza del director del centro y el respeto de sus compañeros presidiarios, especialmente de Red (Morgan Freeman), el jefe de la mafia de los sobornos.(FILMAFFINITY)

“Capítulo aparte merecen sus interpretaciones principales, rebosantes de humanidad y complicidad, con reflexiones sobre la amistad, la vida, la soledad que se alejan de los clichés más burdos y que nos llegan directamente como si fueran personas de carne y hueso y no persoanjes de celuloide quién nos las estuvieran contando(…)Por todo esto, por ese desenlace repleto de poesía y belleza, por ser un film capaz de que compartas las emociones de sus personajes y por ser capaz de trascender más allá de los límites de una pantalla este film merece ser considerado ya un clásico, una razón para amar al cine y sobre todo para que este humilde espectador no pueda ofrecer otra calificación que no sea dar las gracias a todo el equipo por hacer posible una película así”. (Fragmento de crítica de Lennynero en Filmaffinity).

Cadena perpetua 1| Cine y terapia

Categoría: Films analizados

Etiquetas: Amistad, Esperanza, Luchar contra la adversidad, Optimismo, Resistencia, Superación

Etiquetas de cine: Análisis película, Cine americano, Dramas, Largometrajes

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4 comentarios

  1. Hola Carla, los valores éticos esenciales son la integridad, la honestidad, la generosidad y el altruismo. Elementos que el personaje principal, aún sufriendo unas circunstancias durísismas de una enorme injusticia mantiene en todo momento. Un saludo y muchas gracias por seguirnos!

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